¿Nacionalismo o patriotismo?
Ya que yo mismo he mentado “la bicha”, es decir, el problema del nacionalismo en España, sea central o periférico, me animo a trasladar aquÃ, para debatir entre nosotros y con nuestros visitantes, el enlace a un post de Bakunin que habÃa publicado en FilosofÃa Digital con motivo del referéndum sobre el Estatuto catalán: NACIONALIDAD, UN HECHO HISTÓRICO INOFENSIVO. Allà se incluye un breve intercambio que mantuve con Ferrancab, un amigo bloggero catalán, que se habÃa definido como “nacionalista no patriótico”.
Suscribo por completo el fragmento de Bakunin. Nunca he leÃdo una exposición e interpretación tan sensata de la naturaleza de la nacionalidad. Los pueblos que se enredan en nacionalismos separatistas o centralistas no sólo no participan, sino que más bien reniegan, de ese principio de fraternidad que se desarrolla en el mundo y que acabará convirtiendo, por fin, este pedrusco terrÃcola que gira en el espacio a una velocidad de vértigo, en una aldea global habitada por innumerables y variopintos pueblos con cultura, lengua y costumbres propias, pero sujetos a la ley común de la humanidad civilizada.
Pero el rÃo de la polÃtica, es decir, la historia en acto, como dirÃa Gramsci, ha discurrido siempre muy agitado en España. Y sus aguas están turbias. Se perdió una oportunidad histórica, durante la Transición del Antiguo Régimen al Nuevo (en realidad, unos simples retoques del Antiguo) de implantar la democracia y restaurar los Estatutos de autonomÃa que la Segunda República habÃa otorgado a Cataluña, PaÃs Vasco y Galicia, tal como propugnaba la oposición clandestina al franquismo. La guerra civil, y la posterior dictadura, yuguló el atisbo de democracia republicana recién nacida, e implantó un nacionalismo centralista y españolista que aún perdura. El Estado de las AutonomÃas fue un bodrio legal concebido para intentar contentar a los franquistas y a los nacionalistas al mismo tiempo (el célebre “café para todos”, incluso para quienes no lo habÃan pedido), pero que lo único que ha conseguido es cultivar y hacer surgir nacionalismos por doquier, como quien cultiva champiñones.
El problema nacionalista en España no se solucionará sólo con elecciones presidenciales directas, sino con una democracia constitucional que “desparrame el poder”, como propugnaba Tocqueville, entre los municipios y las provincias. España es una nación, pero aún no es una patria, excepto para los patrioteros reaccionarios. La falta de democracia nos ha privado del legÃtimo y conveniente sentimiento patriótico, sea instintivo o reflexivo, que ha acabado desnaturalizado en nacionalismo, sea centralista o separatista. La nación es una abstracción polÃtica, que cada cual concibe a su manera, pero la patria es nuestro hogar común.
El patriotismo es un sentimiento; el nacionalismo, una ideologÃa. Si logramos despertar el sentimiento en los españoles, la ideologÃa se adormecerá, tal vez para siempre. Pero, por supuesto, es posible que yo esté equivocado, y que los pueblos de España estén condenados, por alguna ciega fatalidad que se me oculta, a seguir enfrentándose y odiándose por los siglos de los siglos, por un real, pero simple e inofensivo, principio histórico local, que unos exageran hasta el delirio y otros desprecian olÃmpicamente.
12 comentarios en “¿Nacionalismo o patriotismo?”
|
Publicado por Jesús Nava March 14th, 2007 at 7:58 pm |
“No hay nada más absurdo y más hostil al pueblo que poner como ideal de todas las aspiraciones del pueblo el llamado principio de la nacionalidad. La nacionalidad no es un principio humanitario; es un principio histórico, un hecho local que tiene, ciertamente, el derecho a ser generalmente reconocido lo mismo que cualquier otro hecho real e inofensivo. Todo pueblo es involuntariamente lo que es y tiene derecho indudablemente a ser él mismo. Es lo que constituye el derecho nacional. Pero si existe de un cierto modo y no puede existir de otro, no se deduce de ello en modo alguno que tenga el derecho o que le sea útil considerar su nacionalidad y que habrÃa que ocuparse de ella eternamente. Al contrario, cuanto menos se ocupe de sà mismo y más impregnado esté de la idea general de la humanidad, más se revivificará y obtendrá un sentido interior de la nacionalidad†(Bakunin). |
|
Publicado por Guardiani di faro March 16th, 2007 at 10:39 am |
Se es nacionalista cuando no se puede ser universal. Ser Español es ser conocido en todo el mundo; decir soy catalán, vasco o murciano no sirve más allá de los pirineos. El nacionalismo se cura viajando. |
|
Publicado por Jesús Nava March 17th, 2007 at 2:58 am |
Estimado guardiani: Viajando no se cura nada, ni siquiera la melancolÃa. Que lo español sea más conocido, allende nuestras fronteras, que lo catalán o lo vasco, es tan obvio como que ese hecho no es un argumento a favor o en contra de otro hecho histórico, aunque sea local: el de la nacionalidad de ciertos pueblos de España. Como carezco de prejuicios de cualquier tipo, incluyendo los polÃticos, me pareció buena idea sacar a debate el tema del nacionalismo en España, advirtiendo desde el principio que la ALCD no tiene ni va a tener ninguna posición oficial al respecto. Pero como veo que únicamente Lino y Manuel se lo han tomado en serio, me voy a centrar en el diálogo que sostengo con algunos nacionalistas en FilosofÃa Digital. Un cordial saludo. |
|
Publicado por J.J. Sánchez March 17th, 2007 at 8:32 pm |
El nacionalismo ya lo debatimos en otro post de este mismo blog Pinceladas históricas sobre el nacionalismo que publiqué en el Rincón del Ciudadano. Allà está plasmada mi postura personal sobre los nacionalismos. No estoy de acuerdo en absoluto que este sea un problema de decisión democrática de los ciudadanos, pues nadie tiene derecho de apropiarse la capacidad de cambiar un hecho histórico y objetivo, como es la nación. Siguiendo ese razonamiento, el referéndum de autodeterminación deberÃa repetirse al menos en cada generación cultural (según Ortega cada 15 años), pues deberÃa contemplarse el mismo derecho al revés, es decir, la posibilidad de que una vez alcanzada la autodeterminación y ejercida, la mayorÃa fuera partidaria de volver al antiguo estado. Si no ocurre asÃ, habrÃa que contar también con la opinión de los muertos y los ciudadanos por nacer, algo que, obviamente, conduce al absurdo. Los nacionalismos españoles actuales parten todos de la evolución de los regionalismos de finales del siglo XIX (cuando todo el mundo intentó desmarcarse de la responsabilidad del desastre colonial), aderezados por el componente individualista del Romanticismo. Guardiani, al que siente el ser vasco o catalán pero no español, le da igual que viaje mucho o poco. El nacionalismo como ideologÃa tiende a fijarse el los casos que cree afines, como Córcega, Québec, Escocia, etc., no se fija en los estados ya formados y consolidados. Y el peor patriotismo es el del nacionalismo sin Estado. |
|
Publicado por Jesús Nava March 17th, 2007 at 9:57 pm |
Juan José: En efecto, ahora recuerdo ese debate y tu artÃculo, que volveré a leer junto con los comentarios que allà intercambiasteis Lino, Joseph y tú. Te he puesto el enlace. Una vez que lo haya leÃdo, tal vez comente algo más. Pero ahora querÃa decirte que el origen histórico de los nacionalismos en España no explican la naturaleza de los mismos ni por qué se han convertido en una nueva religión para muchos, especialmente jóvenes. Las leyes frÃas y el Estado sin alma no conseguirán jamás entusiasmar a nadie. Todos los individuos necesitan identificarse con algo más grande que ellos mismos. En una sociedad que ya no cree en nada trascendente al individuo y que ha convertido el individualismo en una auténtica religión laica, los jóvenes se afilian, a falta de un sentimiento patriótico que los Estados no pueden suscitar, a los nacionalismos más extremos y, en ocasiones, violentos. La suposición de que unas elecciones presidencialistas van a diluir el sentimiento nacionalista en una especie de patriotismo español, me resulta indigerible. El caso de los Estados Unidos no tiene ni remoto parecido con el español. Tú mismo desafiaste, ya sabes a quien, con una pregunta muy interesante y por la que te expulsó sin contempaciones de su blog, sin contestarte. Yo estaba esperando su respuesta. Tú le decÃas que si en unas presidenciales ganara, por ejemplo, Aznar, los nacionalistas vascos y catalanes renunciarÃan a sus planes soberanistas. Era una buena pregunta. Ahora te la hago yo a ti (¡te he pillado!). Ilústrame con tu respuesta, por favor. Un abrazo. |
|
Publicado por J.J. Sánchez March 18th, 2007 at 1:47 am |
Efectivamente, Jesús, eres un diablillo. No recuerdo exactamente la pregunta y no tengo tiempo de buscarla. Desde que ocurrió aquello, he hecho lo mismo que tú, informarme con las fuentes genuinas de la democracia y la polÃtica. Tampoco necesito el paternalismo intelectual de ningún Licurgo. La unión de las dos, presidencialismo y diputados de distrito, desmontarÃan en la práctica y harÃan innecesarias las cesiones estatales a las oligarquÃas nacionalistas periféricas actuales que han tenido que practicar en mayor o menor medida, los partidos de turno de gobierno. Saludos y libertad |
|
Publicado por Jesús Nava March 18th, 2007 at 1:52 pm |
Estimado Juan José: Al decir que “cuando hablo de dilución de los nacionalismos en la España actual no me refiero a que este vaya a desaparecer, ni a disminuir siquiera, sino que perderÃa la fuerza coactiva por la fuerte cuota de que goza en esta partitocracia, muy superior la proporción de los votos que recibe”, coincido totalmente contigo. Interpretaba que creÃas que las elecciones presidenciales acabarÃan con el nacionalismo o patriotismo de tierra chica, lo que me resulta inverosÃmil. Pero, en efecto, aún estarÃamos a tiempo de cortar la mecha prendida que dirige directamente al polvorÃn de los separatismos, implantando una democracia, no autonomista ni federalista, sino municipalista, compatible, por supuesto, con un gobierno central fuerte, aunque con pocas competencias. Estamos de acuerdo en que el sistema proporcional ha sido nefasto para la vida polÃtica española y que ha permitido el miserable festÃn partitocrático a costa del Estado y de toda la nación. Lo que está haciendo ahora el gobierno del PSOE, repartiéndose el Estado con los separatistas como si fuera una tortilla española, eso, como ya he dicho, no tiene nombre. ¡De cuántas afrentas al paÃs no tendrá que responder este partido que se cree con derecho, por tener el apoyo de la mayorÃa, a rehacer el Estado a su capricho! ¡Cuántas lamentaciones no tendrán que entonar en el futuro los que apoyan a estos bucaneros de la polÃtica por la simple razón de que son antiderechas! ¡Menudos demócratas están hechos todos! ¿Es que no saben que la justicia, es decir, el Estado de Derecho es el lÃmite que no puede jamás traspasar la mayorÃa sin convertirse en tirana? Para hacer cambios en la constitución del Estado no tienen por qué contar con el PP, por supuesto, pero es imperdonable que no consulten a los ciudadanos. ¿Acaso el paÃs es suyo? En fin, con una democracia constitucional y libre de verdad, los nacionalismos perderÃan fuelle inmediatamente, porque el común de los españoles, en todas las comunidades, lo único que quiere es que le dejen trabajar y vivir en paz. Gracias. Saludos cordiales. |
|
Publicado por Lino Moinelo March 19th, 2007 at 4:37 pm |
Hola: No estoy de acuerdo con comparar la situación previa a la formación de los EUA, de los estados polÃticos completamente formados existentes entonces, con la de unas regiones de una Estado formado hace varios siglos, que han tomado ciertos factores culturales no oficiales en todo el Estado, como bandera y motivo de exclusión. No solo no solucionará el nacionalismo, sino que lo acrecentará y convertirá a las regiones o zonas donde se forme esos estatutos “especiales”, en islotes de totalitarismo social. Otra cosa es que se decida por mutuo acuerdo democrático, tanto esas zonas “diferenciadas” como la relación entre ellas y el resto. Pero nunca como cesión o trato preferente. Un saludo. |
|
Publicado por J.J. Sánchez March 19th, 2007 at 8:42 pm |
Estimado Jesús: Exactamente, eso es lo que te querÃa trasmitir sobre la dilución. Pretender que el presidencialismo se va a cargar los nacionalismos periféricos es una ingenuidad. Un abrazo. |
|
Publicado por J.J. Sánchez March 19th, 2007 at 8:52 pm |
Estimado Lino Supongo que tu respuesta será global de todo lo que se ha dicho. Un abrazo. |
|
Publicado por Jesús Nava March 19th, 2007 at 9:36 pm |
Lino: Por supuesto que, con el actual sistema de autonomÃas, darles un estatuto especial a comunidades que están en manos de nacionalistas que ya no disimulan sus pretensiones separatistas o soberanistas, las convertirÃa en islotes de totalitarismo. Dichos estatutos hubieran tenido sentido hace treinta años, durante la Transición, si se hubiera instaurada una verdadera democracia en el paÃs. Ahora, incluso con una democracia y una descentralización administrativa a favor de los ayuntamientos, no sé qué pasarÃa o qué habrÃa que hacer con las autonomÃas históricas o con las artificiales que se han creado. Las primeras aún podrÃan tener sentido, como medida de inteligencia polÃtica, si sirvieran para atemperar las violentas pasiones nacionalistas que bullen en su seno, siempre que no despertaran la envidia polÃtica, en otras comunidades, pero ¿y las demás? ¿Quién le quita el cascabel al gato una vez que se ha enamorado de él? ¿TendrÃan sentido dichas autonomÃas, con sus gobiernos y parlamentos, en una democracia que “desparrame el poder”? Juan José: La diferencia fundamental entre la Constitución de los Estados Unidos y la de España, es que allà se buscó la manera de introducir un gobierno central para defender mejor los intereses comunes de los Estados, y acabó siendo un factor de unión. Pero aquÃ, partimos de un centralismo que no satisface las necesidades de libertad de los ciudadanos ni de autonomÃa de las comunidades y municipios, y que los nacionalistas aprovechan para convertirlas en aspiraciones de independencia, que no de libertad. No obstante, creo que son asuntos a discutir, democrática y libremente, entre todos los españoles, de todas las comunidades, en un perÃodo constituyente de la democracia. De momento, me basta este intercambio de pareceres y mis reflexiones, aquà y en FD, para comprender que el mejor remedio para curar a los pueblos, grandes o chicos, de la enfermedad nacionalista es el patriotismo o pasión por la libertad polÃtica y por la igualdad democrática. Aún asÃ, reconozco que el fanatismo y la locura no tienen cura. Gracias por vuestra ayuda. Salud y libertad. |
|
Publicado por Lino Moinelo March 20th, 2007 at 6:56 pm |
Juan José Si, el mio es un comentario general de todo lo que se ha expuesto. Pero en lo que quiero incidir, es en que hay que dejar claro que aquà no se cede y que la fuerza o la violencia no son posturas válidas para el dialogo ni factores de diferenciación. Si se reivindica la pertenencia del estado de los ciudadanos, sinceramente, insinuar estos “regalos” por otro lado, me parece erroneo. Y perdonarme si soy un poco bruto escribiendo, es que soy de ciencias. Está claro que la situación actual de las autonomÃas, está interfiriendo un poco en mis pensamientos. Pero es que hasta que no haya evidencia de que por fin, en España se desea de verdad solucionar estos problemas politicos y sociales, desde la democracia, adelantar estos conceptos me resulta arriesgado. Creo que dentro o paralelamente a esas cortes constituyentes, con representantes no elegidos por partidos, sino todos aquellos individuos que por su trayectoria, el pueblo les haya elegido, deberÃa haber una comisión especial sobre este tema, en donde se explicara de forma transparente y con una difusión notable entre los ciudadanos de lo siguiente: - Justificación historica VERDADERA de la situación polÃtica y cultural, que ha desembocado en lo actual. Aclarar que regiones han sido realmente estado, corona o reino; las guerras de sucesión y sus implicaciones, asà como las medidas tomadas después, entre otras cosas. - Explicación de las distintas formas de estado y que implicaciones a nivel legal, económico, etc tendrÃa, para que se pudiera elegir adecuadamente y ver cual de ellas representa mejor las necesidades, intereses y sentimientos patrioticos del pueblo. - Control sobre la posible inferencia de intereses oligárquicos en esta comisión , para evitar la inclusión de los tópicos tradicionales (español=facha) - Posibilidad y reconocimeinto a otras regiones que hayan desarrollado algún tipo de regionalismo o similar, para acceder a estas mismas opciones. Las cuales, no serán ninguna cesión sino un esfuerzo por parte de todos. Una vez esta comisión alcanzase el final de su trabajo, y con las conclusiones adecuadamente difundidas y debatidas por la sociedad a todos los niveles, se propondrÃan diferentes modelos de estado con sus caraterÃsitcas (competencias, administración, financiación, etc), para que los ciudadanos eligiesen. No se si esto resultará demasiado ingenuo, pero si Zapatero se atreve a decir la tonterÃa de lo de la Alianza de civilizaciones, ¡como no vo a decir yo esto, que demonios! |