Tomo partido por la felicidad del pueblo
“En nuestros dÃas hay que saber tomar partido y atreverse a elegir entre el patriotismo de todos y el gobierno de unos pocos, pues no se puede reunir a la vez la fuerza y la actividad sociales que da el primero con las garantÃas de tranquilidad que suele proporcionar el segundoâ€Â (Tocqueville).
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He estado reflexionando con tranquilidad antes de anunciar, a mis compañeros de la ALCD y a los lectores de FD, la decisión que finalmente he asumido: tomo partido por la felicidad del pueblo, de mi paÃs y del mundo. Creo que es lo que debo hacer.
Sé cuán extraña y pretenciosa les parecerá a muchos semejante declaración, pues se preguntarán, con razón, qué he estado haciendo entonces hasta ahora. La respuesta es fácil: tratando de hacerme sabio y feliz, y enseñando sabidurÃa al pueblo para contribuir a su felicidad.
La única novedad reciente en mi vida intelectual es que he llegado a comprender, con mayor claridad, cuán dichoso puede hacer a un pueblo un gobierno bueno y cuán desdichado puede hacerlo un gobierno malo. No obstante, la importancia de la polÃtica en la vida cotidiana de la gente nunca se me ha ocultado, ni tampoco la relación Ãntima de la libertad filosófica con la ética humanitaria y la concordia social.
Cuando empecé a publicar mis pensamientos en FD, y pergeñaba mi modesto proyecto filosófico, ya expresaba mi convicción de que “sólo bajo la guÃa e inspiración de una sana espiritualidad podremos encontrar los sabios preceptos de una ética racional y las reglas prudentes de una polÃtica realista que nos alumbren el camino hacia una nueva sociedad; aquella que todas las almas nobles presienten como posible, y anticipan como real, cuando son capaces de vivir felices, entre otros hombres, obrando con generosidad, justicia y lealtad.
“Es cierto -decÃa entonces- que el camino que lleva a la verdadera felicidad es muy difÃcil de alcanzar; pero, si raramente se encuentra, y no se consigue sin “gran trabajoâ€, es posible hallarlo, sin embargo. Aunque entrar por esta estrecha vereda es decisión de cada particular, podemos lograr una sociedad, organizada de tal modo, que facilite la consecución de tan alto grado de perfección para el mayor número posible de individuos. Se trata, pues, de poner la polÃtica y todas las ciencias al servicio de la felicidad.
“Una sociedad asà es posible para los hombres, si se les da la oportunidad de vivir bajo un régimen polÃtico benigno que garantice la libertad individual y colectiva; asegure la concordia social mediante leyes justas e iguales para todos; les procure una buena educación que les sirva de timón en la vida; y siembre en sus mentes consejos fraternales que sean como semillas de unas buenas costumbres. Entonces, si no todos, al menos los más sensatos, bajo la guÃa de su propio juicio, podrán llevar libremente la forma de vida que más les plazca y hacer honestamente lo que sienten que es mejor.â€
¿Qué se puede hacer? No veo otro camino para conseguir esa sociedad, basada en la libertad de todos, la virtud ciudadana y las buenas costumbres, que hacer polÃtica. Ni se me ocurre otro instrumento para instaurar la democracia que la asociación polÃtica de los que aman la justicia y la igualdad. Por eso he decidido crear un nuevo partido. Los principios que le servirán de inspiración y guÃa los iré desgranando poco a poco.Â
No tengo más prisa que la que demuestren los españoles más  ávidos de libertad por encontrar para sà mismos y ofrecer a sus conciudadanos una alternativa democrática seria que deposite la soberanÃa en manos del pueblo, a fin de que éste pueda acceder a las máximas cotas de autogobierno posibles.
Esto es lo que significa para mÃ, ahora mismo, “tomar partido†por la felicidad del pueblo. Como decÃa Tocqueville, “en nuestros dÃas hay que saber tomar partido y atreverse a elegir entre el patriotismo de todos y el gobierno de unos pocosâ€.
Saber lo que se debe hacer y atreverse a elegirlo, eso es todo.
(Publicado simultáneamente en FilosofÃa Digital)
36 comentarios en “Tomo partido por la felicidad del pueblo”
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Publicado por Lino Moinelo June 3rd, 2007 at 1:53 pm |
Me lo estaba temiendo. El caso es que hemos estado comentando que tal vez la sociedad española, en efecto, no esté preparada para cambiar el sistema, y deba deshacerse primero de los partidos polÃticos heredados de la guerra civil: Ciutadans / ciudadanos, CDL, ahora el de Rosa DÃez,… son varias las iniciativas politicas de partidos que, dentro del actual sistema, tienen como base no ideologÃas tradicionales guerracivilistas, sino la reforma o regeneración democrática. Pienso que la ALCD, como asociación de ciudadanos fuera del sistema, es fundamental para continuar con la vigilancia y critica sin interés más que el propio de los ciudadanos, en lograr el autogobierno. Un partido polÃtico lo veo como una opción estrictamente práctica, necesaria en función de las limitaciones de la sociedad acostumbrada a la lucha de facciones. La duda que tengo es precisamente como se podrá configuar ese partido para mantenerse fiel a sus principios fundacionales, sin adquirir paranoias partitocráticas una vez dentro del sistema. Saludos PD: la foto muy bien, pero un poco descentrado a la izquierda (je, je) |
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Publicado por Manuel Lissén June 3rd, 2007 at 3:16 pm |
Pues yo te deseo mucha suerte en esa empresa, Jesús, pero lamento decirte que a donde quieres ir no puedo acompañarte. Varias veces este mismo año me he sentido tentado de “tomar partido”, como dices tú, pero finalmente siempre me he resuelto a favor de la alcd, que es en lo que creo. Sobre el proyecto en sÃ, cuenta con mi apoyo en lo que te sirva, pero sinceramente creo que es una vÃa ciega: quiero equivocarme si te digo que es un esfuerzo terrible que no va a cambiar nada. En cualquier caso, sé que tomas este paso con la libertad y consciencia que te caracteriza, asà que no puedo menos que homenajear tu valentÃa. Hay una cosa, sin embargo, que no comprendo: ¿qué puedes haces por “la felicidad de la gente” desde un partido polÃtico que no puedas hacer fuera? Porque, hasta donde yo entiendo, corresponde a los poderes públicos “remover los obstáculos que impidan o dificulten la plenitud de los ciudadanos” (Art. 9 de la Constitución) y a los partidos polÃticos “concurrir a la formación y manifestación de la voluntad popular (Art. 6). ¿Es a esto a lo que te refieres cuando hablas de “una polÃtica realista que nos alumbren el camino hacia una nueva sociedad” y “sembrar en sus mentes consejos fraternales“? Un saludo. |
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Publicado por Jesús Nava June 3rd, 2007 at 5:38 pm |
Gracias, Lino y Manuel, por vuestra ponderación, una vez más. Yo también pienso que la ALCD debe seguir adelante con su ideario y sus principios, tal como os decÃa a todos los asociados por correo privado. Y que no debe dejar de existir ni siquiera en el caso de que algún dÃa tengamos democracia en España. Fue creada con un único objetivo: lograr un perÃodo constituyente de la democracia. Recordaréis que, en el tanteo para idear el mejor medio de conseguirlo, se habló de crear una plataforma electoral avalada por la ALCD o de apoyar candidaturas fiables, independientes o procedentes de otros movimientos similares, con objetivos polÃticos concretos. Se descartó. Pero yo descarto también dos cosas: 1) Los partidos polÃticos actuales, parásitos del Estado, no van a cambiar jamás el sistema en sentido democrático. Han tenido treinta años de oportunidades para demostrarlo. Pero no son democráticos ni quieren serlo. Y la soberanÃa popular no sólo les trae al fresco, sino que la temen. No podemos contar con ellos ni con sus militantes, especialmente los “colocados” en el sistema o que viven de las migajas que caen de la mesa de los “señores del poder y de la guerra”. Por otro lado, los nuevos partidos de que me habláis sólo son facciones “reaccionarias” que se parecen más a “partidas” de disidentes o descontentos cuyo único lema es: todos contra el nacionalismo y la polÃtica antiterrorista del gobierno socialista. O que van por una tercera vÃa, entre el socialismo y el liberalismo, pero tan inocua para el sistema o tan inoperante para la democracia como la que siguen los demás partidos. Sea por la izquierda, por la derecha o por el centro, no irán muy lejos. Porque no van hacia la democracia. No es su objetivo declarado más que retóricamente, para conseguir votos. 2) Asociaciones como la ALCD son importantes para vigilar el respeto a los derechos civiles y polÃticos, pero son totalmente inadecuadas para traer la democracia. Es su objetivo cultural o ideal, pero si no entran en la acción polÃtica no cambiarán nada. Mi inexperiencia polÃtica me hizo pensar lo contrario cuando la inicié. Los clásicos de la democracia, como Tocqueville o Jefferson, me han ayudado a comprender que sólo una asociación polÃtica puede aspirar a convencer a la mayorÃa para que desaloje del Estado a todos los polÃticos-funcionarios que lo ocupan de forma ilegÃtima. Para esa labor de desalojo hay que contar con el pueblo, el único legÃtimo soberano, y con candidatos demócratas que aspiren a representarlo. No hay en España ninguna asociación polÃtica que piense asÃ. Por eso he decidido crearla. Seguiré comentando otros asuntos. Saludos cordiales a ambos. |
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Publicado por Jesús Nava June 3rd, 2007 at 6:25 pm |
Lino: Recuerdo una obra de teatro de Arniches, o de algún otro autor español de la posguerra, en la que el protagonista, por boca del actor José Bódalo, decÃa algo asÃ: “Para acabar con la tiranÃa hay que mancharse las manos”. No podemos mantener eternamente nuestra virginidad polÃtica. Criticar y exigir a los poderes públicos es tan cómodo para los ciudadanos como inofensivo para el sistema. No hay garantÃa posible de que un partido polÃtico no reniegue de sus principios, pero la vigilancia de los militantes para que se cumplan escrupulosamente sus estatutos, que le darán una constitución democrática, será como un anticipo de la constitución de la democracia en el paÃs, pues todas las decisiones serán asumidas por el pueblo reunido en las distintas localidades donde se asiente, y sus representantes legitimados por elección y sometidos al control de los electores. Manuel: Todos los partidos polÃticos que conozco aspiran a conseguir el poder, en nombre de la mayorÃa, para que lo ocupen sus partidarios. El partido que ya he concebido en mi mente y debo traer a la luz pública aspirará, como primer objetivo irrenunciable y sagrado, a que el poder lo ocupe el pueblo y lo administre directamente, hasta donde sea posible, o elija y controle a los hombres y mujeres que le parezcan más aptos para representar sus intereses. Todo eso no se podrá lograr desde “fuera” de la polÃtica, hay que estar dentro. No te asombres del valor que se requiere para crear un partido basado en grandes principios, pues mucho más coraje y confianza en uno mismo se necesita para “vivir en el sistema sin ser del sistema”. Un pueblo feliz es un pueblo libre, que se ocupa de sus asuntos directamente y que, bajo la guÃa de una buena educación y de buenas leyes, vive en paz y concordia, constituyendo lo más parecido a un cuerpo social con una sola mente y un mismo corazón. La democracia polÃtica y social hará posible la democracia espiritual, donde la plenitud de cada uno será la condición de la plenitud de todos. ¿No es un ideal por el que merece la pena empeñar la vida, la hacienda y nuestro sagrado honor? Saludos cordiales. |
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Publicado por J.J Sanchez June 3rd, 2007 at 9:04 pm |
Pues ahora el anonadado soy yo. Acabo de llegar de viaje e iba directo a responder a LuÃs, cuando me he encontrado este pastel. Pero, Jesús, por favor, después de todo lo que hemos debatido, hablado, luchado, temporizado, me dices que participas en esta farsa?. Dime, por favor que he entendido mal. dime que soy un zoquete, que no sabe leer…. Esto ya es peor de lo que me esperaba, peor que un mal sueño. ¿Y dices que la ALCD debe seguir? Supongo que tu la dejarás desde este mismo momento… Necesitaré unos dÃas para digerir esto. |
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Publicado por Jesús Nava June 3rd, 2007 at 9:55 pm |
Pues sà que te ha sentado mal el viaje, Juan José. Date un baño relajante, un poco de tiempo y luego vuelves a leer, en efecto. Primero, ¿a qué farsa te refieres? Presentarse ante el pueblo, desnudo de toda vanidad o afán de poder y sin pasado polÃtico alguno, para asociar a todos los ciudadanos que estén dispuestos a luchar en la sagrada batalla de la libertad democrática ¿te parece una farsa? ¿Cuándo te sacudirás la nefasta influencia que el republicano de salón ha ejercido sobre ti? ¿Cuándo dejarás de considerar una asociación polÃtica como un pecado? ¿Prefieres seguir lamentándote en un blog de lo corrupto que es el sistema sin hacer nada por cambiar las cosas? ¿Qué hay de malo en crear una asociación polÃtica inspirada en una brillante constelación de principios (asà titularé una recopilación de textos de Thomas Jefferson que publicaré inmediatamente en FilosofÃa Digital) que sirva de escuela democrática para sus militantes y de ariete contra la partitocracia? Si me conocieras siquiera un poco sabrÃas que yo no voy a participar en farsa alguna, porque no soy un farsante. Creo que la ALCD debe seguir, sÃ. Y ya os dije a todos, en correo privado, que si estimáis que debo dejarla pondré en otras manos la administración del blog. Es mi sino, al parecer, que acabe viéndome obligado a abandonar todo lo que creo. Pero me importa poco. Porque lo que nunca abandonaré son mis principios. ExplÃcame, por favor, por qué tienes que convertir una opción libre que yo asumo, por sentido del deber, y que no te incumbe si tú no quieres, en algo desagradable. ¿Defender el mismo ideario y los mismos principios que inspiraron el nacimiento de la ALCD, pero en el frente polÃtico, no en la cómoda retaguardia, te decepciona? ¡Pues no me imagino cómo te molestarÃa que me fuera a luchar al frente por la libertad de mi patria mientras tú te quedabas componiendo arengas en tu casa! Serénate, Juan José. Porque a mà no me parece mal que reculéis ante el envite. Lo entiendo. Ya os dije que la mayorÃa no lo aprobarÃa. Pero entenderÃa mejor que me preguntarais qué principios sustentarán ese partido, antes de rechazar su simple mención. Decidme cómo pensáis traer la democracia y os seguiré. Pero lanzar suspiros al aire mientras se conciben grandes propósitos del corazón no me parece una alternativa, lo siento. Un saludo, tan cordial como siempre. |
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Publicado por J.J Sanchez June 3rd, 2007 at 11:35 pm |
Jesús, lo siento, pero parece que eres la contradicción plena, Para empezar, me dices que me duche, que me relaje, etc., para luego decir que me comprendes. ¡Pues menuda forma de comprenderme! Luego, te has pasado un año enseñándonos las autenticas fuentes de la democracia y comentando lo nefasto de este sistema sin libertad polÃtica y de repente, tu abrazas esta partitocracia y te metes de lleno en ella (aquà no tiene cabida Thomas Jefferson). Y aun hablas de seguir en la asociación e incluso de defender los mismos ideales de esta dentro de la partitocracia. Mira, Jesús, nadie te tiene que pedir que la abandones. Eres tu el primero que la tienes que dejar, por coherencia. No se trata de hacer nada desagradable. Hay que ser consecuentes cada uno con sus actos. Participar en este sistema con las reglas trucadas (a eso me referÃa con la farsa), que te impedirán conseguir tus inalcanzables objetivos, es incompatible con el ideario de la asociación y tú lo sabes. ¿No crees que con tu actitud habrá que dar la razón al enemigo, aunque tú veas lo mucho que influye sobre mÃ? Lo siento de veras, Jesús. No me esperaba eso de ti. Pero no te lo tomes a mal. La libertad esta cara, pero contempla todas las posibilidades. Yo pienso que la única manera de alcanzarla será con la movilización popular de abajo a arriba y esto es un trabajo a largo plazo. Prefiero mil veces arengar desde mi casa aunque me quede solo que participar en este sistema corrupto y sin libertad. Te deseo lo mejor, según tu conciencia, pero para este viaje no hacÃan falta alforjas. Saludos, libertad y buena suerte a la asociación en su singladura partitocrática. |
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Publicado por Jesús Nava June 4th, 2007 at 12:19 am |
Ya ofrecà retirarme de la ALCD y traspasar la administración del blog, si lo veÃais incompatible con la decisión que he tomado. Pero basta que te pongas tan borde, para que exija que eso se decida entre todos en la próxima asamblea que se celebre. No me iré sólo porque tú lo digas. No te enteras de nada. ¿De dónde has sacado que yo me voy a meter en la partitocracia? ¿Tan lerdo eres que no entiendes la diferencia entre fundar una asociación polÃtica, que todavÃa no existe, y entrar en el juego del sistema? ¿Qué? ¿Ya me estás viendo cómo cobro del Estado y exijo comisiones a los constructores? ¿Y si fundara un sindicato? ¿También me acusarÃas de participar en la corrupción? Para la edad que tienes deberÃas demostrar más discreción y respeto hacia tus compañeros y no untarles con tu mierda imaginaria para poder decir que están enmerdados. Piensa lo que te dé la gana. Y sigue soñando con la movilización popular, como el PCE soñaba con la huelga general contra Franco, que debió morirse en la cama de la risa. El republicanÃsimo te tiene sorbido el seso, como a los papanatas que le siguen, y os ha convencido a todos de que organizar la acción polÃtica, de cualquier forma que no sea en torno a su persona y a sus dogmas seniles, es una herejÃa. Te recomiendo, efectivamente, que te leas, no, mejor que te estudies a Tocqueville y a Jefferson y aprendas algo de valor sobre qué es la democracia y cómo se puede conseguir en un paÃs que no la tiene, y dejes de envenenarte con los delirios de un pobre anciano que no ha hecho otra cosa en su vida que fracasar, y que nunca ha creado una asociación o partido porque no le es útil para sus ambiciones de poder o gloria. Me parece ridÃculo que estemos discutiendo sobre algo que no es más que un proyecto y ya me taches de corrupto e incoherente. Los partidos son un mal inherente a los gobiernos libres, pero también el gobierno es un mal necesario a los ojos de la democracia (Tocqueville). Y como añadirÃa Spinoza, un mal necesario, es decir, inevitable, es en realidad un bien. Porque de dos males, el menor; y de dos bienes, el mayor. Eso dicta la razón. Una multitud desorganizada no podrá nada contra el poder, pero no hay nada que desespere de alcanzar la voluntad colectiva de los ciudadanos, cuando se asocian polÃticamente. Los que ocupan el poder se rÃen de las asociaciones civiles o ciudadanas. Saben que sólo sirven de distracción y desahogo para patriotas de salón; pero tiemblan ante las asociaciones polÃticas, como los antiguos reyes temblaban ante las revueltas populares. Por eso harán todo lo posible por liquidarlas. “Es preciso, sin embargo, que la opinión llegue a crear partidos, pues es difÃcil derribar a quien ostenta el poder por la única razón de que se quiere ocupar su puesto. Toda la habilidad de los hombres polÃticos consiste, pues, en formar partidos: un hombre polÃtico, en los Estados Unidos, lo primero que hace es poner en claro su propio interés y ver qué otros intereses análogos podrÃan agruparse alrededor del suyo; se dedica seguidamente a ver si hay por el mundo una doctrina o un principio adecuado que colocar convenientemente a la cabeza de la nueva asociación, a fin de dar a ésta el derecho de salir a la luz y circular libremente [...] Hecho esto, se introduce el nuevo poder en el mundo polÃtico” (Pequeños y grandes partidos) Aunque en las palabras de Tocqueville se aprecia un matiz de ironÃa, algo parecido (excepto en que mi ideal no es una excusa sino el principio que me mueve), es lo que he decidido hacer, aunque a ti te parezca mal. Te pido perdón anticipado, pues lo que a mà me parecÃa una locura quijotesca, a ti se te antoja un crimen. Vivir para ver. PD. Me acabo de dar cuenta de que puedes haber entendido que yo pretendo convertir a la ALCD en un partido polÃtico. Lo dicho: no te enteras de nada y arrancas, a ciegas, como una apisonadora. El partido que he anunciado no tiene nada que ver con la ALCD, excepto que yo serÃa el iniciador de ambas asociaciones. Sólo he tenido la cortesÃa de comunicároslo a vosotros primero, tal como habÃa prometido. Haced con la ALCD lo que os plazca. Ya se lo dije a otro antes: no tengo ningún sentido de la propiedad, ni siquiera de las ideas, sólo me considero un administrador de las cosas que me vienen a la mano. Y procuro administrarlas, al servicio del bien común, lo mejor que sé. |
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Publicado por Lino Moinelo June 4th, 2007 at 1:22 pm |
Juan José y Jesús, pues yo creo que os deberiais tranquilizar los dos. Os está influyendo demasiado la sombra del licurgo redivivo, a cada uno de una forma. Si el problema es el de creer que la ALCD se va a comvertir en un partido politico, esta claro que es un malentendido y tal vez no vale la pena seguir discutiendo, más que cómo podrá ser ese partido, para los que les interese. Si se piensa que es incoherente, bueno, la verdad es que más de uno tendrÃamos que dar alguna que otra explicación despues de todo lo que hemos dicho sobre un partido dentro del sistema, pero como solo los necios no cambian su opinión, manteniento sus principios, tal vez haya que reconsiderar alguna cosa. Aún pareciendo incoherente, si se necesita apoyo popular, y este apoyo no se va a conseguir si no eres un partido, solo por esto es para tenerlo en consideración. Juan josé, el MCRC en en si una organización polÃtica, y que funciona como la más antidemocratica de todas ellas ¿por que no un partido que sea de verdad democratico? Bueno, ya vale de momento que tengo que hacer otras cosas. Saludos |
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Publicado por Israel Nava June 4th, 2007 at 1:40 pm |
La idea de que surgiera esta iniciativa habÃa pasado por mi cabeza, pero me ha sorprendido. Creo recordar desde el principio de esta aventura que le decÃa a mi padre “como no se haga algo que llame la atención de la gente y que además les obligue a vincularse de forma que no le cueste demasiado trabajo, como votar a un partido, no hay nada que hacerâ€. Y tristemente creo que sigue siendo asÃ. Lo cual no quiere decir que sea una buena idea. Por eso intenté, y fracasé, con mi intento de la televisión. Llamar la atención de forma que la gente se conciencie y sepa ver algo que padece todos los dÃas creo que era necesario. En este paÃs o bien entras en las grandes ruedas empresariales y polÃticas o bien haces el payaso para llamar la atención, por ejemplo como nuestro “admirado†AGT. El hecho de crear un partido requiere muchas cosas: dedicación plena, un conocimiento profundo de cómo funciona la estructura de un partido y cómo influye el Estado en la organización del mismo y dinero, sobre todo dinero para que funcione con un mÃnimo de publicidad, etc… Todo esto suena fatal. Y no sé cuál es más difÃcil de alcanzar. Juan José: desde el principio de la ALCD no ha habido problemas para analizar o hacer iniciativas. No sé por qué ahora hay que ser tan agresivo y radical. Aunque no lo vea como una buena idea es algo que tenÃa que surgir. No lo vamos a evitar ni marginar. Como siempre, leamos y demos nuestra opinión. Pero para tener una ligera idea se podrÃa contactar con alguno de esos partidos polÃticos como http://www.ciudadanosenblanco.com En todo caso creo que es un tema interesante para debatir, no para hacer de apocalÃptico. Un saludo a todos. |
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Publicado por Lino Moinelo June 4th, 2007 at 1:46 pm |
Se me olvidaba algo importante: desde el principio se ha comentado que cualquier asociado podrÃa pertenecer a un partido, si lo deseaba. El ser coherente depende más de la postura personal. El ejemplo de Israel, ciudadnosenblanco, es bueno, como ejemplo de un partido que utiliza el sistema para cambiarlo. Otro es otrademocraciaesposible. La opción de luchar desde fuera y desde dentro no se llegó a descartar, si no recuerdo mal, más que por duplicidad de esfuerzos. Saludos |
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Publicado por Jesús Nava June 4th, 2007 at 4:22 pm |
Gracias, Israel y Lino, por vuestra comprensión crÃtica. No esperaba menos de vosotros. Porque no pido nada, ofrezco. Prometà anunciarlo, primeramente, a la ALCD y a mis lectores de FilosofÃa Digital, por respeto. A partir de ahora me pondré manos a la obra para difundir el proyecto en Internet y, rápidamente, en la sociedad civil. Pretendo crear, sin prisa, pero sin pausa, una asociación polÃtica que sirva, para los que participen dentro y para los que la contemplen desde fuera, como escuela de una cultura democrática, de libre autogobierno y de dignidad ciudadana. Sé lo impresionantes que serán el desafÃo, los obstáculos y las incomprensiones. No me preocupan. Ni siquiera si el proyecto cuajará o no. Hago lo que creo que debo hacer en el último tramo de mi vida y no tengo más aspiraciones que ver a mi paÃs libre y feliz. Si puedo contribuir a ello, aunque sea mÃnimamente, mi vida acabará colmada. Gracias, Lino, por recordar las conclusiones a que llegamos en los debates pasados. Ni siquiera lo recuerdo con exactitud y tampoco me he puesto a releerlo. No tengo intención alguna, Israel, de dedicarme a pleno tiempo a la acción polÃtica ni dejar mi profesión, en la que pienso morir trabajando. Hay que desterrar para siempre de la vida pública a los profesionales de la polÃtica. Nadie deberÃa ganar más en su dedicación pública que en su profesión privada. Las instituciones no pueden seguir siendo agencias de colocación para inútiles vividores que sólo aspiran a medrar a costa de los ciudadanos. La democracia también significa que los representantes del pueblo, allà donde éste no pueda o no esté capacitado para intervenir directamente, permanezcan en sus cargos el menor tiempo posible. En cuanto al dinero, no te puedes imaginar con qué poquito las familias más humildes hacen milagros todos los dÃas. Una asociación democrática no necesitará más que lo que aporten voluntariamente sus afiliados. Todos los cargos serán gratuitos. Y las cuentas, cuando sean necesarias, tan claras como la luz del sol. Y asà en todo. Pero no adelantemos acontecimientos. Primero los principios, que son sagrados. Luego, asociar a cuantos se enamoren de ellos. Y, por último, a conducir al pueblo a la toma del poder democrático que le pertenece por derecho natural. Nuestro éxito radicará en conseguir que él crezca y nosotros mengüemos. Ese es mi ideal y, hasta que me muera, seguiré soñando con la libertad de España y del mundo. Sacaré un nuevo blog dedicado exclusivamente a la democracia. Dejo la administración de éste y no publicaré nada aquà que no me sea solicitado. Espero que, al menos, se me permita seguir apoyando a la ALCD en la medida de mis posibilidades. Aunque sea adulta y autosuficiente, yo la engendré con el corazón. Un cordial saludo. |
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Publicado por J.J Sanchez June 4th, 2007 at 5:31 pm |
Si, Jesús, si. Tú eres muy respetuoso y discreto con tus compañeros. Y muy educado. Sin duda, un auténtico lÃder. Estos son los fragmentos que me dedicas, entresacados de tu respuesta de unas cuantas lÃneas: “…basta que te pongas tan borde… El republicanÃsimo te tiene sorbido el seso, como a los papanatas que le siguen… Te recomiendo, efectivamente, que te leas, no, mejor que te estudies… Con la técnica que has adquirido, no me extraña que hayas decidido bajar a la arena polÃtica. Te auguro un gran futuro. Debo estar muy malito, o escribir muy mal para que llegues a la conclusión de que te he acusado de corrupto y de que tengas que abandonar la ALCD solo porque lo diga yo. Visitaré urgentemente a un psiquiatra y le expondré el caso, a ver si me cura de todo. |
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Publicado por J.J Sanchez June 4th, 2007 at 5:49 pm |
Israel y Lino, la libertad consiste en poder expresar tus ideas, por muy radicales que puedan parecer, sin ser insultado hasta la saciedad y humillado públicamente. Ese debe ser el primer principio de convivencia democrática. Sin no se entiende eso, no vale la pena ni el esfuerzo en intentarlo. |
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Publicado por Israel Nava June 4th, 2007 at 5:55 pm |
A ver, J.J. Sánchez, no sobreactúes. Una cosa es que denunciemos el funcionamiento de los partidos y otra que tengamos dudas sobre las intenciones de alguien que quiera montar uno. Es lo que pregunto constantemente ¿qué hacemos aparte de escribir? ¿Un partido? Pues vale, es una posibilidad. ¿Y qué? ¿Hemos hecho algo más aparte de escribir? Ni siquiera nos hemos conocido en persona. Ni siquiera ha habido un debate serio cara a cara, sin lugar a malentendidos de este sitio virtual. Lo que demuestra mi padre son ganas de hacer algo. Aunque no me haga gracia la idea de montar un partido, pero él se lo habrá pensado. La cosa es no caer en todo lo que hemos denunciado. El problema no son las armas, sino quienes las manejan. Y si andamos sectarizando ante una idea, mal andamos. Rectifico, mal andas. En vez de pelear, a ver en qué queda la idea y en qué podemos aportar algo (bien sea crÃtica o ideas constructivas). Lo dicho, creo que algún referente hay. |
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Publicado por Jesús Nava June 5th, 2007 at 12:05 am |
Juan José: No voy a entrar en el juego infantil de descalificaciones personales. Si no entiendes el tono airado de mi réplica, vuelve a leerte. Porque me has atacado sin contemplaciones acusándome de “entrar de lleno en esta partitocracia”, “corrupta y sin libertades”. Y me has invitado de una forma descarada a abandonar la ALCD que yo creé, cuando ya habÃa sugerido en un correo privado dirigido a todos los asociados que podÃa abandonar la administración del blog. Todo eso me parece una prueba de mala educación y un ataque injustificado a mi integridad personal que no te consiento de ninguna manera. Tómalo como quieras. Pero si quieres ser respetado, muestra un poco más de respeto. ¿Qué querÃas decir, si no, con lo del “pastel” y que “esto no lo esperaba de ti” o que “eres la contradicción plena”? ¿Cuál es mi crimen? ¿Decidirme a fundar una asociación polÃtica para difundir la idea de la democracia en España y luchar porque la soberanÃa resida en el pueblo? ¿Que tú no te atreves? ¿Y quién te ha pedido que emprendas algo para lo que te falta valor o convicción? ¿A quién crees que estás beneficiando con descalificaciones asÃ? ¿A la democracia o a sus enemigos? He escrito un post manifestando dos cosas: lo que creÃa que debÃa hacer y lo que pienso que se puede hacer por la libertad y la felicidad de nuestro paÃs. No te permito que dudes de mis intenciones, porque las desconoces. En cambio, estoy esperando a que me argumentes por qué NO SE PUEDE crear una asociación polÃtica democrática y por la democracia, tanto formal como social. Habla de eso, si tienes algo que decir. Porque la vida es breve y el arte de ser libre largo y difÃcil. Y yo ya no tengo edad para perder el tiempo con tonterÃas. |
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Publicado por Lino Moinelo June 5th, 2007 at 8:05 am |
Juan José (parece que es mi turno), ya he comentado que me parecÃa que os tenÃais que tranquilizar Jesús y tu. Me han parecido exageradas las dos intervenciones, y creo que motivadas por una influencia negativa de quien ya sabemos. Lo repito. Respecto a la predisposición que se puede tener con los partidos, opino como Israel, pueden ser una herramienta, y eso es sobre lo que hay que hablar, como utilizarla. No creo que haya que estar predispuesto a pensar que Jesús N. se convierta de repente en una especie de Rubalcaba, como si fuera el Dr. Jekyll y Mr Hide (que cada uno elija quien es quien Lo que me preocupa es como va a quedar la ALCD, qué se va a defender y que función va a tener. Cuando empeceamos, la idea era prácticamente la misma que en el MCRC (abstención, apoyo popular), pero con un funcionamiento completamente distinto. Esta diferencia hace que los principios básicos sean insuficientes, ya que el MCRC que si que es una formación polÃtica y aunque sea equivocadamente, si que pretende efectuar una serie de acciones polÃticas. Pero ¿la ALCD que? ¿que clase de acciones va a tomar? ¿polÃticas? ¿ciudadanas? Vale, pero ¿a que ciudadanos? ¿los que solo conocen de libertad polÃtica el ser fieles a un partido, incluidos los “centristas”?. Creo que la ALCD se debe reconfigurar como una especie de vigilante o auditor, formado por ciudadanos, que indique y denuncie, a la vez que marque, los caminos viables para el autogobierno, incluyendo opciones del propio sistema. En resumen, que si el problema es polÃtico, en un sistema donde no se deja entrar al ciudadano, tal vez haya que «disfrazarse» de otra cosa para poder entrar. Vale. Hasta luego. saludos |
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Publicado por Isidro June 5th, 2007 at 2:30 pm |
A todos los participantes de este blog: Las ideas aquà defendidas son principalmente las que defendemos desde el Movimiento Ciudadano hacia la República Constitucional.Lo que dice Jesus Navas,de reformar el sistema desde dentro es imposible,pues si formas un partido aceptas el sistema de listas,que te financie el estado,etc…Además,asà nunca tendrás la fuerza necesaria para hacer nada. Nosotros ya hemos pasado a la acción,no al activismo,en el MCRC.Sabemos cual es el problema,y tenemos,no es falsa modestia,las soluciones.Estamos formando ya las mónadas republicanas que traerán,mediante la ruptura de este régimen,la democracia por el único medio hasta ahora descrito:la República Constitucional. Esperamos a la dignidad,la valentÃa y la inteligencia en nuestra página. Sauld y lealtad. |
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Publicado por Jesús Nava June 5th, 2007 at 4:34 pm |
Estimado Isidro: Personalmente, os deseo suerte con el MCRC. No acepté en su momento los modos dictatoriales de Trevijano y por eso abandoné, junto con otros compañeros, el movimiento y los blogs en Internet que Israel y yo le creamos. No somos disidentes, sino los fundadores de la asociación ciudadana que, meses antes de entrar en contacto con Trevijano, habÃa anunciado ya en mi blog y cuyo nombre negociamos entre ambos: él querÃa llamarlo Movimiento Laocrático AGT. Yo le dije que lo de laocrático era demasiado crÃptico y elitista; y respecto a lo de llevar sus iniciales… ¡ejem! Empecé a comprender a lo largo de muchas horas de conversaciones que Trevijano tenÃa modales aristocratizantes y yo siempre he sido y sigo siendo un demócrata. Te digo esto para te enteres de cómo ha sido la historia del MCRC hasta que Trevijano tomó las riendas dictatorialmente. Y yo, como no tolero que nadie me dé órdenes o me imparta consignas, me fui. Pero, insisto, me parece bien que luchéis por la democracia formal o burguesa de la República Constitucional de Trevijano. Yo también quiero democracia polÃtica. Pero, además, quiero democracia social o material, porque forma sin materia no es nada. Y ese dualismo racionalista de Trevijano, no lo comparto. Es más, considero su rupturismo recalcitrante, con el que fracasó siempre, como una peligro para el paÃs. Todos los clásicos de la democracia, incluso los más revolucionarios, han advertido del peligro de cambiar un régimen de arriba abajo, con métodos leninistas, con manipulación emocional de las masas a manos de cuadros elitistas. Yo pretendo cambiarlo de abajo arriba, democráticamente, empezando por los municipios, creando pequeñas, pero verdaderas repúblicas donde la soberanÃa y el autogobierno del pueblo será un hecho que generará el derecho a la democracia en todo el paÃs. No sé, por lo tanto, de dónde habéis sacado que yo soy un reformista del régimen desde adentro. No veo nada inmoral en intentarlo, pero jamás ha sido mi idea. Es la calumnia favorita de Trevijano, que considera a los reformistas sencillamente inmorales. Para no extenderme más: soy partidario de una revolución en la ideas populares y de una reforma progresiva de la Constitución, sÃ, pero desde afuera. ¿O es que nadie concibe una asociación polÃtica de ciudadanos salida de la sociedad civil? Pues yo la he concebido y la voy a parir. Y se la voy a presentar a la sociedad civil, como hija natural suya, pues es el pueblo, no los aristócratas, intelectuales o teóricos, quien me ha enamorado y embarazado. A mà no me ha violentado ningún dictador. Saludos cordiales. |
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Publicado por Carlos Luis June 5th, 2007 at 8:30 pm |
Negar de modo absoluto cualquier bondad al sistema existente es un simplismo inaceptable. Pues aun cuando la casta dirigente se ha provisto de armazones que aseguran su ventaja, cabe utilizar los medios que estos mismos han utilizado, a fin transferir la soberanÃa polÃtica al pueblo. Los rupturistas obvian muchos factores determinantes, principalmente los factores sociológicos y económicos implicados en el devenir del sistema. Confunden corriente de opinión con acción polÃtica y persiguen una revolución cÃvica improbable. Tomar partido y enfrentar el mal en cualquier campo de batalla es siempre una buena acción. |
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Publicado por Carlos Luis June 5th, 2007 at 11:00 pm |
Sobre el dilema de la utilización de medios ilegÃtimos para la obtención de objetivos legÃtimos, opino lo siguiente, el uso de estos “medios ilegÃtimos” ha de entenderse como acto de defensa propia, acto que faculta al uso de cualquier medio en defensa de un bien superior. Por tanto el limite de la personalidad cÃvica, o de la libertad polÃtica, es una frontera que una vez invadida exige una respuesta total. ¿como articularlo para no verse desviado del objetivo o seducido por el brillo del arma? |
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Publicado por Jesús Nava June 6th, 2007 at 1:08 am |
¿RUPTURA RADICAL O DESARROLLO GRADUAL? “¿Qué puede la misma opinión pública, cuando no existen veinte personas unidas por un lazo común; cuando no se encuentra ni un hombre, ni una familia, ni un cuerpo social, ni una clase ni una asociación libre que pueda representar y hacer actuar a esa opinión: cuando cada ciudadano, siendo igualmente impotente, igualmente pobre y estando igualmente aislado, no puede oponer más que su debilidad individual a la fuerza organizada del gobierno? ¿No habrÃa entonces que considerar el desarrollo gradual de las instituciones y de las costumbres democráticas no como el mejor, sino como el único medio que nos queda de ser libres? Y sin amar al gobierno de la democracia ¿no se estarÃa entonces dispuesto a adoptarlo como el remedio más fácilmente aplicable y el más honrado que puede oponerse a los males presentes de la sociedad? Es difÃcil hacer participar al pueblo en el gobierno; pero lo es aún más procurarle la experiencia y los sentimientos que le hacen falta para gobernar bien. Pero creo que si no se consigue introducir poco a poco y fundar, en fin, entre nosotros, instituciones democráticas, y si se renuncia a dar a todos los ciudadanos ideas y sentimientos que primeramente les preparen para la libertad y luego les permitan su uso, no habrá independencia para nadie, ni para el burgués, ni para el noble, ni para el pobre, ni para el rico, sino una tiranÃa igual para todos; y preveo que si no se consigue con el tiempo establecer entre nosotros el imperio pacÃfico de la mayorÃa, tarde o temprano llegaremos al poder ilimitado de uno solo”. ALEXIS DE TOCQUEVILLE. P.D. Las cursivas son suyas. Las negritas, mÃas. |
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Publicado por Jesús Nava June 6th, 2007 at 1:19 am |
LA NECESIDAD, LA AUTOPRESERVACIÓN Y LA SALVACIÓN DEL PAÃS SON MÃS FUNDAMENTALES QUE LAS LEYES ESCRITAS “La observancia estricta de las leyes escritas es, sin duda, uno de los deberes fundamentales de un buen ciudadano, pero no el más fundamental. Las leyes de la necesidad, la autopreservación y la salvación de nuestro paÃs cuando está en peligro son de rango superior. Perder nuestro paÃs por una adhesión escrupulosa a la ley escrita equivaldrÃa a perder la ley, y con ella la vida, la libertad, la propiedad y a todos aquellos que las disfrutan con nosotros, sacrificando absurdamente el fin a los medios. Las leyes no escritas de la necesidad, la autopreservación y la seguridad pública se sobreponen a las leyes escritas de lo mÃo y lo tuyo” “Alimentad, pues, el espÃritu de nuestro pueblo, y mantened viva su atención. No seáis demasiado severos con sus errores, pero exigidle mediante la ilustración. Tan pronto como dejen de prestar atención a los asuntos públicos, vos y yo, el Congreso y las Asambleas, los jueces y los gobernadores, nos convertiremos todos en lobos. ¿Qué paÃs podrá preservar sus libertades si sus gobernantes no son advertidos de cuando en cuando de que el pueblo conserva su espÃritu de resistencia? Dejad que cojan las armas. ¿Qué significan unas pocas vidas perdidas en un siglo o dos? El árbol de la libertad debe ser refrescado de cuando en cuando con la sangre de patriotas y tiranos. Es su abono naturalâ€. THOMAS JEFFERSON. P.D. Las cursivas son suyas; las negritas, mÃas. |
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Publicado por Jesús Nava June 6th, 2007 at 1:54 am |
NO ES FÃCIL ENSEÑAR A LOS HOMBRES A SER LIBRES, PERO LOS RESULTADOS SON SIEMPRE MAGNÃFICOS “El gobierno de la democracia hace llegar la idea de los derechos polÃticos hasta el último de los ciudadanos, del mismo modo que la división de los bienes pone la idea del derecho de propiedad al alcance de todos los hombres. En mi opinión, este es uno de sus mayores méritos. No digo yo que sea cosa fácil el enseñar a todos los hombres cómo hacer uso de los derechos polÃticos; sólo digo que cuando ello puede llevarse a cabo, los efectos son realmente magnÃficos. Y no tengo inconveniente en añadir que si hay un siglo en que deba intentarse tal empresa, ese siglo es el nuestro. ¿Es que no veis que las religiones se debilitan y que la noción divina de los derechos desaparece? ¿No percibÃs que las costumbres se alteran y que con ellas se borra la noción moral de los derechos? ¿No os dais cuenta de que por todas partes las creencias dejan paso al razonamiento, y los sentimientos a los cálculos? Si, en medio de esta conmoción universal, no conseguÃs unir la idea de los derechos al interés personal, que es el único punto inmóvil del corazón humano, ¿qué otra cosa os quedará para gobernar el mundo, sino el miedo? Cuando se me dice, pues, que las leyes son débiles y turbulentos los gobernados; que las pasiones son vivas y la virtud carece de poder; y que en esta situación no hay que pensar en aumentar los derechos de la democracia, respondo que es a causa de esas mismas cosas por lo que creo que hay que pensar en ello; y en verdad creo que los gobiernos están aún más interesados que la sociedad, pues los gobiernos perecen y la sociedad no puede morir. Por lo demás no quiero abusar del ejemplo de América. En América el pueblo fue investido de los derechos polÃticos en una época en que le era difÃcil hacer un mal uso de ellos, dado el corto número y las costumbres sencillas de los ciudadanos. Al crecer, los americanos no han aumentado, por asà decirlo, los poderes de la democracia; lo que han hecho ha sido más bien extender sus dominios. CONCEDER DERECHOS POLÃTICOS A UN PUEBLO PRODUCIRà UNA CRISIS PELIGROSA, PERO NECESARIA. No hay duda de que el momento de conceder derechos polÃticos a un pueblo que se haya visto privado de ellos hasta entonces representa un momento de crisis, crisis a menudo necesaria, pero peligrosa siempre. El niño mata cuando aún ignora el precio de la vida; arrebata la propiedad ajena antes de enterarse de que le pueden quitar la suya. El hombre del pueblo, en el momento en que se le conceden derechos polÃticos, se encuentra respecto a sus derechos en igual posición que el niño frente a la naturaleza toda, siéndole entonces justamente aplicable la célebre frase: Homo puer robustus (â€el hombre es un niño grandeâ€). Esta verdad se descubre en la misma América. Los Estados en que los ciudadanos gozan hace tiempo de sus derechos son los que mejor saben servirse de ellos. Nunca se repetirá bastante que nada hay más fecundo en maravillas que el arte de ser libre; pero nada asimismo tan duro como el aprendizaje de la libertad. No sucede igual con el despotismo. El despotismo se presenta a menudo como el reparador de todos los males; es el apoyo del derecho justo, el sostén de los oprimidos y el sostén del orden. Los pueblos se adormecen en el seno de la prosperidad momentánea que produce, y cuando se despiertan son miserables. La libertad, por el contrario, nace de ordinario entre tormentas, se establece trabajosamente y con discordias civiles, y sólo cuando ya es vieja se pueden conocer sus beneficios“. ALEXIS DE TOCQUEVILLE P.D. Las negritas son mÃas. |
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Publicado por Luis I. Gómez June 6th, 2007 at 5:07 pm |
Queridos amigos (y no es un eufemismo). En pocos los meses que os conozco he aprendido a apreciaros sinceramente. Al menos he aprendido a apreciar vuestras ideas. Es por ello que no quiero polemizar. La opción adoptada por Jesús me parece, además de acertada, coherente. Es cierto que la razón fundamental de ser de ALCD es denunciar el sistema partidocrático que sufrimos. Es cierto que no entendemos como posible la regeneración democrática desde el sistema vigente. Pero para cambiar el sistema hay muchas vÃas. No podemos obcecarnos en ninguna de ellas, del mismo modo que no podemos excluir tampoco ninguna que sea mÃnimamente legÃtima. Y creo que la opción de Jesús lo es. Es sincera. Él es sincero. Es valiente. Él es valiente. Soy hombre de acción. Habiendo podido vegetar el resto de mis dÃas en un puesto investigador del CSIC, opté por largarme del pais y montar mi propia empresa de investigación. No me gusta el sistema universitario. No me gusta el dirigismo en ciencia. Y cómo hacer de mi disgusto una denuncia? Creando una empresa en la que la investigación es libre, no subvencionada, independiente. Considero la decisión de Jesús, en cierto modo, similar a la mÃa de entonces. Es un acto de rebeldÃa. Es un intento de poner concierto es el desacierto. Por qué no? Jesús, cuenta con todo mi apoyo, el que desde tan lejos te pueda dar. Y a los demás: ALCD tiene unos objetivos claros. Sigo compartiéndolos al 100% Si la fdiscusión respecto a mi artÃculo y esta que nos ocupa ha servido para reanimar el intercambio de ideas e intenciones, benvenidas sean! Un saludo cordial a todos. |
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Publicado por Jesús Nava June 6th, 2007 at 11:31 pm |
Muchas gracias, Luis, por tus palabras. Las estimo en lo que valen, más después de conocer la decisión valiente que tomaste en su dÃa. También me agrada que hayas dicho que no quieres polemizar, pues pensaba comentar algo en la misma lÃnea. Esperaba incomprensión o indiferencia de algunos, pero descalificaciones de mis propios compañeros, no. Me han pillado desprevenido. Estaba y estoy preparado para los ataques de los partidos, que consideran a España su cortijo particular y llevan años cabalgando a lomos del pueblo, medrando a su costa. Me gustarÃa intercambiar puntos de vista y experiencias tanto con los que estén de acuerdo como con los que no, pero no voy a polemizar (guerra verbal) excepto, si es inevitable, con los enemigos de la libertad o con los que suponen un peligro para la democracia, y siempre, desde luego, me voy a defender de cualquier ataque personal. Con los demás quiero dialogar y aprender. El proyecto que presentaré estará fundado en grandes principios, brillantemente expuestos por los más grandes demócratas de todos los tiempos, amantes del pueblo y de la libertad. Tiene como fin contribuir a lograr una sociedad que se autogobierne libremente y sepa vivir en concordia ciudadana, sin trasladar jamás las discrepancias ideológicas a las relaciones sociales. Los antagonismos son buenos, las guerras no. Quien politiza la vida no sabe vivir la polÃtica. Y quien estigmatiza a su prójimo, por una simple cuestión de opiniones, es un tirano en ciernes. Un cordial saludo. |
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Publicado por Pakithor June 7th, 2007 at 7:59 pm |
Jesús, Te deseo lo mejor en tu andadura. Yo recorrà ese camino hace muchos años cuando era muy muy joven y salà demasiado decepcionado. En los partidos internamente los que se imponen son los “trepas” y los “nuevos” son advenedizos peligrosos. Si me aceptas un pequeño consejo, empieza a “comer” libros de liderazgo, empezando por Los Siete Hábitos de la gente altamente efectiva de Stephen Covey que es el resume lo que todos los demás luego te van a explicar con más profusión. Suerte y te seguimos desde Tercera VÃa. |
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Publicado por Ramón Villaplana June 7th, 2007 at 8:05 pm |
Aún recuerdo tus buenas palabras cuando decidà abandonar Periodista Digital. En fin, Jesús, muchÃsima suerte y que vaya todo lo mejor posible. |
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Publicado por Jesús Nava June 7th, 2007 at 10:51 pm |
Gracias, Pakhitor y Ramón, por vuestras palabras de aliento. Yo tampoco las olvidaré. Y espero que, más adelante, podamos compartir experiencias. La democracia no es monopolio de nadie y nadie tiene remedios infalibles para conseguirla. Habrá que ensayar hasta dar con lo mejor. Los actos, en sà mismos, no son ni morales ni inmorales. Su moralidad estriba en las intenciones buenas o malas del que obra. Saludos cordiales. |
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Publicado por Isidro June 10th, 2007 at 7:38 pm |
Estimado Jesús: Dices que no eres un reformista y hablas de crear un nuevo partido polÃtico para cambiar desde dentro el régimen partitocrático.Te contradices,pues eso,precisamente es ser reformista. Nosotros,en el MCRC, sabemos que desde dentro(creando un partido),no se puede cambiar el régimen por un sistema democrático.Por eso somos revolucionarios(rupturistas),y de momento no nos contradecimos,cosa que,lamento decirte,tú sÃ. |
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Publicado por Jesús Nava June 10th, 2007 at 8:31 pm |
Mira, Isidro, esto va a acabar pareciéndose a Barrio Sésamo: “Dentro y fuera”, “cerca y lejos”, “izquierda y derecha”, “abajo y arriba”… ¿Por qué tenéis la manÃa de situar a la gente y etiquetarla? ¿Acaso importan más los medios que los fines? ¿Pertenezco yo a la clase polÃtica o a alguno de los partidos estatales? Mi partido estará dentro de la sociedad civil y su primer objetivo será cambiar las leyes necesarias para que la soberanÃa resida en el pueblo. ¿Por qué sentÃs tal aversión por los reformistas? Yo te lo diré: porque Trevijano os ha lavado el cerebro y os ha hecho creer que la ruptura es la única alternativa “ética” al régimen partitocrático. Ya defendió esa postura en su momento y fracasó. La aconsejó a los italianos y fracasó. Insiste en lo mismo ahora y fracasará. Los españoles no son rupturistas. Ningún pueblo lo es. Y me parece bien. Las revoluciones en casa y con gaseosa. Conseguir un cambio sustancial en algunas libertades polÃticas ya producirá una crisis en el paÃs, no por necesaria menos peligrosa. Los republicanos de salón, como los llamaba Jefferson, cometieron el error mortal durante la Revolución Francesa de querer cambiarlo todo al mismo tiempo. Ya sabemos cómo acabó: primero el terror, después Napoleón. “¿No habrÃa entonces que considerar el desarrollo gradual de las instituciones y de las costumbres democráticas no como el mejor, sino como el único medio que nos queda de ser libres?” (Tocqueville). Cuando alguien pretende inquietar a un pueblo tranquilo con teorÃas insólitas de escritores, puede que le escuchen, y hasta que le aplaudan, pero no le seguirán. Si por entender estas cosas del mismo modo que Jefferson y Tocqueville me llamáis reformista, allá vosotros. Yo persigo una revolución en los espÃritus y una reforma gradual y progresiva de las instituciones. Si me llamáis reformista por lo segundo, ¿por qué no me consideráis revolucionario por lo primero? ¿O acaso vosotros vais a tomar la Moncloa como los jacobinos la Bastilla? ¿Vais a soliviantar a las masas y azuzarlas contra el sistema? ¿Creéis acaso, como Trevijano en su delirio de grandeza, que los partidos se rendirán ante sus demandas y le encargarán que instaure su República Constitucional? La única cuestión en liza es que Trevijano os ha convencido de que cualquier estrategia para cambiar el sistema que no sea su ruptura es inmoral. Y a mà lo que me parece indecente es jugar irresponsablemente con las esperanzas de algunos y la libertad de todos. No te preocupes por mis contradicciones. A ti no te afectan. Preocúpate de las vuestras y de las de vuestro maestro. Aquà tienes un muestrario. Y aquÃ. Saludos cordiales. |
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Publicado por Jesús Nava June 11th, 2007 at 12:32 am |
A Isidro y los seguidores de Trevijano: Transcribo aquà un comentario que hice en un post de FilosofÃa Digital sobre los bandazos y cambiazos, no sólo de estrategias, sino de ideas, que Trevijano ha manifestando en los últimos años. Ser reformista no tiene nada de malo. Pero ser oportunista, sÃ. “Oliver: La verdad, habÃa más material para poner al descubierto las flagrantes contradicciones polÃticas de Trevijano, pero querÃa despachar este asunto cuanto antes. Creo que Trevijano es un oportunista como aquellos que condena como tales sólo porque no le siguen. Ha visto la oportunidad de crear una plataforma polÃtica que puede hacerle salir en los telediarios y está obsesionado con dar un golpe de efecto, “de gran impacto emocionalâ€. Cuando le pregunté si con esa expresión se referÃa a la revelación de algún secreto relacionado con el Rey, me dijo que no, que se referÃa a la presentación espectacular del MCRC hacia el otoño en Madrid. Pretende lograr la hegemonÃa polÃtica en Internet con su blog (por eso cito lo de la hegemonÃa cultural en la sociedad civil, que ha quedado reducida a la hegemonÃa en la sociedad cibernética) y cuando tenga mil entradas diarias, convocar esa magna asamblea. El cree que cuando convoque a “unos cuarenta mil seguidores†que dice tener, la MonarquÃa caerá y los partidos la abandonarán para unirse a su República Constitucional. Pienso que delira. No porque yo no quiera que eso pase, sino porque no pasará. Ojalá que fuera tan fácil. ¿Dónde veo el oportunismo de Trevijano y de sus seguidores? Pues en que, habiendo defendido unos estatutos particulares para Cataluña, PaÃs Vasco y Galicia, ahora salga hablando de la “unidad nacional†como un patriotero cualquiera. Sabe que hay un fuerte sentimiento antinacionalista en España y quiere aprovecharse de él: “Si la MonarquÃa no puede garantizar la unidad de España, lo hará la República Constitucionalâ€. Y su llamamiento a las Fuerzas Armadas, que denuncié en las primeras “Incongruencias republicanasâ€, ¿no es oportunismo? ¿Y su afirmación de que la Justicia debe seguir el patrón continental en vez del anglosajón? Y su intención declarada de sembrar cizaña entre el Rey, el Ejército y el Gobierno ¿no es oportunismo? Y sus esfuerzos para absorber a los nostálgicos de la república parlamentaria convenciéndoles de que no era democrática, cuando siempre mantuvo lo contrario, ¿no es oportunismo? Y cuando se vanagloria de que los jóvenes republicanos le piden permiso para boicotear actos de la monarquÃa, diciéndoles que no solo pueden sino que “deben†hacerlo, ¿no es oportunista? Y cuando defiende el liberalismo económico frente a los “pobres empresarios†¿no es un guiño al capital? Y cuando afirma que su República Constitucional no es de inspiración marxista, por lo que será aceptada por USA, ¿no es oportunismo? Y cuando dice que los católicos no tienen nada que temer de su movimiento, pero se rechaza la entrada de un blog en su anillo, precisamente por ser católico, ¿no es oportunismo hipócrita? Creo que Trevijano se ha adaptado camaleónicamente a la coyuntura del momento para encaramarse al frente de una República presidencialista. Y que ese es el motivo por el que nunca se asoció con ningún partido, pero tampoco fundó jamás ningún movimiento ciudadano. Quiere mantenerse incontaminado de ideologÃa para aparentar una neutralidad que a duras penas logra disimular. Porque opina de todo. Y se le ve el plumero. Defenestrado por la MonarquÃa y los partidos, les ha jurado un odio mortal y pretende echarlos del Estado para entrar en él, como me confesó que deseaba hacer de su mano uno de sus más estrechos colaboradores actuales, “como un elefante en una cacharrerÃaâ€. Nosotros, en la ALCD, queremos que la cacharrerÃa del Estado cambie de manos, pasando de estar en poder de las oligarquÃas polÃtico-financieras a recaer en las de todos los ciudadanos. Y sin romper un sólo cacharro. ¿Imposible? Basta con no dejar entrar a ningún elefante.” |
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Publicado por Isidro June 11th, 2007 at 4:41 pm |
Estimado Jesús Nava: Me parece que el que tiene delirios de grandeza eres tú.Los ejemplos de oportunismo que das de Trevijano son pura demagogia.No tienes ni un argumento con el que derrotarle;ya lo intentaste en los comienzos de su blog ,y no pudiste,por una razón muy sencilla:Trevijano tiene elaboradas una TeorÃa pura de la Democracia y otra de la República,una creación de un pensador con las que ofrece la solución(aunque sea sólo en teorÃa),a los problemas del Estado de Partidos en que habitamos.Una obra,original y genuina, que lleva más de 50 años elaborando.Para echarla abajo,tiene que intentar ponerse en marcha y no funcionar.Eso está por ver. Tú,lo que tienes es un partido en la sociedad civil…¡y no sé que más¡. ¿No te parece un poco escaso para un pensador?.Si se comparan las obras de Trevijano y la tuya,la diferencia es abismal,porque¿cuál es tu obra? |
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Publicado por Jesús Nava June 11th, 2007 at 10:35 pm |
Estimado Isidro: ¿Hemos pasado de Barrio Sésamo, con el “dentro” y “fuera” del sistema, al patio del colegio con el “y tú más”? Aunque yo fuera más megalómano que Trevijano ¿dejará por eso de ser él menos oportunista? A ti te parece que todo lo que enumero es demagógico por mi parte. Y yo sigo pensando que su oportunismo es tan repelente como el de los polÃticos de la partitocracia a los que él tanto desprecia. Pero serán figuraciones mÃas, no me hagas caso. Madre mÃa, cincuenta años elaborando una teorÃa pura que no es más que pura teorÃa. Trevijano reinventando la república y la democracia, ¡qué proeza! Tened cuidado, no vaya a ser que un dÃa de estos os descubra el Mediterráneo desde su mansión. Tienes razón en una cosa: yo no he inventado nada. Ni la verdad, ni la ética, ni la democracia. No soy nadie. A mis alumnos de psicologÃa les digo, para hacerles pensar, que yo no tengo ego y estoy consiguiendo no tener ni personalidad (otro dÃa hablaremos de eso, pero en FilosofÃa Digital). Incluso me atribuyes un partido que aún no he creado, sólo lo he anunciado. No me atreverÃa, por lo tanto, bajo ningún concepto a compararme con ese gigantesco Ego que veneráis. Pero cómo me gustarÃa explayarme sobre el concepto que tú tienes de un pensador. El fruto de un filósofo son sus ideas, no sus libros. Y las ideas, amigo mÃo, no compiten en el mercado de valores, ni se venden en las lonjas al mejor postor, ni pagan derechos de autor. Las ideas son las obras de los verdaderos pensadores, y son eternas, como su espÃritu, porque aun cuando mueran sus obras con ellos siguen. Pero no hablemos de cosas que sólo sirven de broma y guasa entre los desalmados, es decir, entre aquellos que creen y presumen de no tener alma. Sà te diré un secreto, ahora que nadie nos oye: Trevijano es un perfecto ignorante en cuestiones filosóficas. Y aquellos de sus seguidores que babean de gusto llamándose mutuamente sabios, aún más. Su método filosófico (hasta donde he podido comprenderlo, porque casi nunca entiendo nada de lo que dice) es un disparate. Es un devorador de libros y un coleccionista de frases, pero tiene mentalidad de abogado y es un racionalista que cree que todo se soluciona a base de leyes y reglas abstractas. Su concepto de la verdad, la bondad y la belleza es tan “seco, avellanado, antojadizo y lleno de pensamientos varios y nunca imaginados de otro alguno”, como aquella criatura aventada que engendró en la cárcel el genial Cervantes. La lógica frÃa de un notario jamás podrá crear algo vivo y verdadero. Las teorÃas son estériles. Será interesante ver, por ejemplo, cómo consigue movilizar a los españoles de a pie en favor de su teorÃa pura de la República Constitucional, basándose en una pura teorÃa de la acción. Será un espectáculo digno de los dioses, a fe mÃa. Y yo no me lo perderÃa por nada del mundo. Pero ¡qué dices! Jamás se me hubiera ocurrido intentar derrotar a un anciano fracasado, no soy un sádico. Intenté que recuperara el buen sentido y volviera en sÃ, como don Quijote al final de su vida de loco, pero no lo logré, claro está. Dejémoslo, Isidro, que este agua ya no mueve molino. Cuando yo haya dedicado cinco años a la polÃtica, si al final me decido a entrar en ella, podrás comparar mis resultados con los de los cincuenta de Trevijano devanándose los sesos, pariendo teorÃas y fracasando siempre en la acción. Saludos cordiales. |
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Publicado por Isidro June 12th, 2007 at 1:08 am |
Estimado Jesús: Me alegro que reconozcas que no tienes obra intelectual que oponer a la de Trevijano.Eso te honra,y clarifica a los que se acercan a este blog lo que aquà se puede encontrar. En cuanto a los resultados de tu futuro partido y las acciones del MCRC,como bien dices,de momento todo está por ver.El único dato que manejo hasta el momento,es que en un año que llevamos en internet,este blog tiene 8 mil visitas y el nuestro 108 mil,pero eso para tà seguramente tampoco querrá decir nada.Dejémoslo aquÃ. Saludos |
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Publicado por Jesús Nava June 12th, 2007 at 2:06 am |
En efecto, Isidro, el número de visitas del blog de Trevijano, que no vuestro, no significan nada para mÃ. Hay muchos blogs, poco recomendables, que tienen muchÃsimas más. ¿Tengo que recordarte el chiste de las moscas y la mierda? ¿Desde cuándo las estadÃsticas y los números son criterio de razón o de verdad? Cuando Israel y yo le editamos el blog a Trevijano no fue para lo que hizo inmediatamente: exigirnos a todos que nos centráramos en él para subir el número de visitas y de comentarios. En un dÃa hubo una invasión, no sabemos de qué procedencia, de cuatro mil. En el debate de Telemadrid mintió y dijo que habÃan sido siete mil, en realidad el total de las habidas hasta ese momento. Trevijano se volvió loco con el contador. Era su blog, pero no el del MCRC, para el que editamos otro, donde cualquier asociado podÃa publicar libremente. En el suyo implantó censura, insultaba, echaba a la gente…; y perdió más colaboradores de los que ganó. Él solito, con su despotismo, echó por tierra todas nuestras buenas intenciones. Y se cargó el blog del MCRC. Israel y yo llegamos a pensar que habÃamos reanimado a un monstruo, a un dictador. Si quieres entrar en ese juego, cuenta el número de visitas de los blogs de ambas asociaciones, es lo correcto. Porque, entre nuestros blogs vinculados, cuya independencia respetamos, habrÃa que multiplicar por muchos enteros el número de visitas del de Trevijano. Pero ¿a qué viene esta tonterÃa? ¿Seguimos en el patio del colegio infantil? “¡Mi padre gana más que el tuyo, y además es más fuerte y puede con el tuyo…!” Yo no tengo obra intelectual que oponer a la de Trevijano porque me he dedicado, hasta ahora, a otras cosas de más valor para mÃ. ¿Es acaso esto un duelo entre intelectuales? No cuentes conmigo. Reconozco que me puede: él lleva cincuenta años teorizando y conspirando, al servicio de su mayor gloria; yo he estado viviendo al servicio de la verdad y de mis semejantes desde que tengo uso de razón. Según me confesó, él quiso independizarse económicamente, por eso se hizo notario; yo quise enriquecerme espiritualmente, por eso me dediqué a buscar la sabidurÃa y a enseñarla al pueblo. El querÃa demostrar que era más inteligente que todos los intelectuales y polÃticos europeos, por eso estudió sin descanso la obra de otros; yo sólo aspiraba a encontrar la verdad, por eso busqué dentro de mi mismo y estudié, dÃa y noche, en el libro de la vida. ¿Cómo se puede comparar lo incomparable? ¿Es extraño que cada uno de nosotros haya destacado en aquello a lo que nos dedicamos con fervor? De lo que realmente se trata aquà no es de comparar personas ni trayectorias, sino de saber cuál de las dos asociaciones (ALCD y MCRC) defiende que el pueblo se autogobierne y quién que el pueblo sea gobernado. Eso es lo que le interesa a la gente. Un individuo que declara vulgar y demagógica la definición ideal que Lincoln hizo de la democracia (gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo) y que anda afirmando que el pueblo ni ha sido ni será jamás soberano, es además de ignorante, un antidemócrata. Y yo lo denuncio como oligarca republicano. Trevijano tendrá ideas republicanas, pero tiene alma de tirano. Y ya dijo Feuerbach que habÃa por el mundo muchos que tenÃan la cabeza republicana, pero el corazón monárquico. Es todo cuanto te tengo que decir. Y advertir. Porque como dije en su dÃa, al romper mi asociación con él, YO SIGO UNA CAUSA NO A UN HOMBRE. Y ahora, además, he tomado partido POLÃTICO por los grandes principios de la libertad, la igualdad y la concordia. Y mal que os pese a todos sus seguidores, no los ha inventado Trevijano, amigo mÃo, porque son eternos. Tú sabrás a quién quieres servir, si a valores perdurables, a cuyo servicio se obtiene la verdadera gloria, o a un teórico que se te puede pudrir en cualquier momento. Saludos. |
