Filosofía Digital

"Me he esmerado en no ridiculizar ni lamentar ni detestar las acciones humanas, sino en entenderlas." Baruch de Spinoza

DECLARACIÓN DE LA INDEPENDENCIA DEL ESPÍRITU, por Romain Rolland

Categoría: -MANIFIESTOS — March 10, 2010 @ 8:10 pm

“¡En pie! Libremos al Espíritu de estos compromisos, de estas alianzas humillantes, de estas escondidas servidumbres. El Espíritu no es el servidor de nadie. Nosotros somos los servidores del Espíritu. No tenemos otro amo. Estamos hechos para llevar, para defender su luz, para unir alrededor suyo a todos los hombres extraviados. Nuestra misión, nuestro deber, es mantener un punto de referencia, mostrar la estrella polar, en plena noche, en medio del torbellino de las pasiones. Entre esas pasiones de orgullo y de destrucción mutua, no debemos escoger: las rechazamos todas.”

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Trabajadores del Espíritu, compañeros dispersos a través del mundo, separados desde hace cinco años por los ejércitos, la censura y el odio de las naciones en guerra, os dirigimos, en esta hora en que las barreras caen y las fronteras vuelven a abrirse, una Llamada para rehacer nuestra unión fraternal; una unión nueva, más sólida y más firme que la que existía antes.

La guerra ha sembrado el desorden en nuestras filas. La mayor parte de los intelectuales han puesto su ciencia, su arte, su razón al servicio de los gobiernos. No queremos acusar a nadie, ni lanzar ningún reproche. Conocemos la debilidad de las almas individuales y la fuerza elemental de las grandes corrientes colectivas; éstas han barrido a aquellas, pues no se había previsto nada para resistir. ¡Que la experiencia, por lo menos, nos sirva para el futuro!

¡Liberemos el espíritu de compromisos y servidumbres humillantes!

Y, para empezar, constataremos los desastres a los cuales ha conducido la abdicación casi total de la inteligencia del mundo y su voluntaria sumisión a las fuerzas desencadenantes. Los pensadores, los artistas, han contribuido a la plaga que roe a Europa en su carne y en su espíritu con una incalculable cantidad de odio envenenado; han buscado, en los arsenales de su saber, de su memoria, de su imaginación, razones antiguas y nuevas, razones históricas, científicas, lógicas, poéticas, de odiar; han trabajado para destruir la mutua comprensión entre los hombres.

Y, al hacerlo, han afeado, envilecido, rebajado, degradado, el Pensamiento del que eran representantes. Lo han convertido en instrumento de las pasiones y (tal vez sin saberlo) de los intereses egoístas de un clan político o social, de un Estado, de una patria o de una clase. Y, hoy, de esta refriega salvaje, de la que todas las naciones comprometidas, victoriosas y vencidas, salen destrozadas y, en el fondo de su corazón (aunque no se lo confiesen a sí mismas), avergonzadas y humilladas por su crisis de locura, el Pensamiento, comprometido en sus luchas, sale, con ellas, rebajado.

¡En pie! Libremos al Espíritu de estos compromisos, de estas alianzas humillantes, de estas escondidas servidumbres. El Espíritu no es el servidor de nadie. Nosotros somos los servidores del Espíritu. No tenemos otro amo. Estamos hechos para llevar, para defender su luz, para unir alrededor suyo a todos los hombres extraviados. Nuestra misión, nuestro deber, es mantener un punto de referencia, mostrar la estrella polar, en plena noche, en medio del torbellino de las pasiones. Entre esas pasiones de orgullo y de destrucción mutua, no debemos escoger: las rechazamos todas.

Nos comprometemos a no servir a nadie más que a la libre Verdad, sin fronteras, sin límites, sin prejuicios de razas o de castas. Ciertamente, no nos desinteresamos de la Humanidad. Para ella trabajamos, pero para ella en su totalidad. No conocemos a los pueblos. Conocemos al Pueblo -único, universal-, el Pueblo que sufre, que lucha, que cae y vuelve a levantarse y que siempre avanza por el camino difícil, cubierto de sudor y de sangre… el Pueblo de todos los hombres, todos ellos, igualmente, hermanos nuestros.

Y es para que ellos, como nosotros, tomen, cada vez más, conciencia de esta fraternidad, por lo que elevamos, por encima de sus luchas, el Arca de la Alianza, el Espíritu libre, uno y múltiple, eterno.

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ROMAIN ROLLAND a Hermann Hesse, el 29 de abril de 1.919, solicitando su adhesión y su firma junto a las de Bertrand Russell, Stefan Zweig, Benedetto Croce, Frederik van Eeden, Barbusse, Georg Fr. Nicolai, etc. Correspondencia entre dos guerras, Ediciones de Nuevo Arte Thor, 1984. Traducción de Joaquín Bochaca. [FD, 30/06/2006]

LA LIBRE ACCIÓN DEL PODER COLECTIVO, por Alexis de Tocqueville

Categoría: -MUNDO LIBRE — March 9, 2010 @ 7:04 pm

“No hay nada que la voluntad humana desespere de lograr por medio de la libre acción del poder colectivo de los individuos. Una asociación consiste únicamente en la adhesión pública de un cierto número de individuos a tales o cuales doctrinas, y en el compromiso que contraen de contribuir en determinada forma a hacerlas prevalecer. Así, el derecho de asociación casi se confunde con la libertad de prensa; pero ya la asociación posee un poder mayor que la prensa. Cuando a una asociación política se le deja situar focos de acción en puntos importantes del país, su actividad y su influencia se amplifican y extienden. Allí los hombres se ven, se maquinan medios de ejecución, las opiniones se despliegan con esa fuerza y ese calor que jamás puede alcanzar el pensamiento escrito. Los partidarios de una misma opinión pueden reunirse en colegios electorales y nombrar mandatarios que les representen en una asamblea central. Constituye, hablando con propiedad, el sistema representativo aplicado a un partido. Cierto que no tienen el derecho de hacer la ley; pero tienen el poder de atacar la que existe y de formular de antemano la que debe existir. En los países donde no existen tales asociaciones, si los particulares no pueden crear algo semejante no veo ningún otro dique que oponer a la tiranía, y un gran pueblo puede ser oprimido impunemente por un puñado de facciones o por un hombre.”

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América es el país del mundo que más partido ha sacado de la asociación y donde se ha aplicado este poderoso medio de acción a una mayor diversidad de objetos. Aparte de las asociaciones permanentes creadas por la ley bajo el nombre de municipios, ciudades y condados, hay otras muchas que únicamente deben su nacimiento y desarrollo al capricho individual.

EL PODER COLECTIVO DE LOS INDIVIDUOS ASOCIADOS PUEDE LOGRAR CUANTO SE PROPONGA

El habitante de los Estados Unidos aprende al nacer que tiene que apoyarse en sí mismo para luchar contra los males y dificultades de la vida; no echa sobre la autoridad social más que una mirada desconfiada e inquieta, y no apela a su poder más que cuando no tiene otro remedio.

Esto empieza a percibirse en la escuela, donde los niños se someten, hasta en sus juegos, a reglas establecidas por ellos y castigan por sí solos los delitos asimismo por ellos definidos. El mismo espíritu se encuentra en todos los actos de la vida social. Surge un obstáculo en la vía pública, el paso se interrumpe, la circulación se para; inmediatamente los vecinos se constituyen en cuerpo deliberante; de esta improvisada asamblea saldrá un poder ejecutivo que aliviará el mal antes de que a ninguno de los interesados se le pase por la imaginación la idea de una autoridad preexistente. Si se trata de alguna fiesta, todos se asociarán para dar a ésta mayor esplendor y regularidad. La gente se une, en fin, para resistir a enemigos puramente intelectuales; se combate en común la intemperancia.

En los Estados Unidos los individuos se asocian con fines de seguridad pública, de comercio y de industria, de moral y de religión. No hay nada que la voluntad humana desespere de lograr por medio de la libre acción del poder colectivo de los individuos. Reconocido el derecho de asociación, los ciudadanos pueden hacer uso de él de modos diferentes.

Una asociación consiste únicamente en la adhesión pública de un cierto número de individuos a tales o cuales doctrinas, y en el compromiso que contraen de contribuir en determinada forma a hacerlas prevalecer. Así, el derecho de asociación casi se confunde con la libertad de prensa; pero ya la asociación posee un poder mayor que la prensa. (más…)

EL MUNDO HA FRACASADO, por Juan Domingo Perón

Categoría: -CONCIENCIA VIGILANTE — March 7, 2010 @ 9:39 pm

“En el transcurso de los siglos hemos progresado de manera gigantesca en el orden material y científico, y si cada día se avanza en la limitación del dolor, es solamente en su aspecto físico, porque en el moral, el camino recorrido ha sido pequeño. El egoísmo ha regido muchas veces los actos de gobierno y no es el amor al prójimo, ni siquiera la compasión o la tolerancia, lo que mueve las determinaciones humanas. Esa acusación resulta aplicable tanto a los pueblos como a los individuos. Es cierto que en ocasiones parece que se ha dado un gran impulso en favor de los nobles ideales y de las causas justas, pero la realidad nos llama a sí y nos hace ver que todo era una ilusión”.  

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Texto de la carta que Juan Domingo Perón dejó a la juventud argentina, para ser abierta en el 2000. Esta carta fue escrita por Perón y enterrada en la base de la Pirámide de Mayo el 12 de agosto de 1948. Debería haber sido desenterrada el 12 de agosto de 2006, en el bicentenario de la reconquista de Buenos Aires luego de la primera invasión inglesa. Los hombres de la resistencia del Movimiento Nacional Justicialista conservaron este mensaje, que fue leído en la fecha y tal como lo pidiera el General Perón por los jóvenes de la JUP, en Plaza de Mayo.

Mensaje a los Jóvenes del Año 2000

La juventud argentina del año 2000 querrá volver sus ojos hacia el pasado y exigir a la historia una rendición de cuentas encaminada a enjuiciar el uso que los gobernantes de todos los tiempos han hecho del sagrado depósito que en sus manos fueron poniendo las generaciones precedentes, y también si sus actos y sus doctrinas fueron suficientes para llevar el bienestar a sus pueblos y para conseguir la paz entre las naciones.

Por desgracia para nosotros, ese balance no nos ha sido favorable. Anticipémonos a él para que conste, al menos, nuestra buena fe y confesemos lealmente que ni los rectores de los pueblos ni las masas regidas, han sabido lograr el camino de la felicidad individual y colectiva.

En el transcurso de los siglos hemos progresado de manera gigantesca en el orden material y científico, y si cada día se avanza en la limitación del dolor, es solamente en su aspecto físico, porque en el moral, el camino recorrido ha sido pequeño.

El egoísmo ha regido muchas veces los actos de gobierno y no es el amor al prójimo, ni siquiera la compasión o la tolerancia, lo que mueve las determinaciones humanas.

Esa acusación resulta aplicable tanto a los pueblos como a los individuos. Cierto que en uno y en otros se dan ejemplos de altruismo, pero como hechos aislados de poca o ninguna influencia en la marcha de la humanidad. Es cierto que en ocasiones parece que se ha dado un gran impulso en favor de los nobles ideales y de las causas justas, pero la realidad nos llama a sí y nos hace ver que todo era una ilusión. (más…)

LO QUE SE HACE POR AMOR ESTÁ BIEN HECHO, por Vincent Van Gogh

Categoría: -CONCIENCIA VIGILANTE — March 7, 2010 @ 2:11 am

“Cuando se ha empezado a considerar las cosas con una mirada libre y confiada no se puede volver atrás y claudicar. Porque en quienes se comprueba de la manera más visible un valor superior, son aquéllos que llevan los estigmas de toda una vida de lucha y de trabajos sostenida sin doblegarse jamás. Es necesario hacer esfuerzos para semejarse a ellos. Es bueno amar tanto como se pueda, porque ahí radica la verdadera fuerza, y el que mucho ama realiza grandes cosas, y se siente capaz; y lo que se hace por amor está bien hecho. Si se continúa amando sinceramente lo que es en verdad digno de amor y no se derrocha el amor en cosas insignificantes y nulas e insípidas, se logrará, poco a poco, más luz y se llegará a ser más fuerte. Si nos perfeccionamos en una sola cosa y la comprendemos bien, adquirimos por añadidura la comprensión y el conocimiento de muchas otras cosas. A veces conviene ir hacia el mundo y frecuentar a los hombres; pero el que prefiere permanecer solo y tranquilamente en la obra, y sólo quisiera tener muy pocos amigos, es el que circula con más seguridad entre los hombres y en el mundo. Y hasta en los ambientes cultivados y en las mejores sociedades y en las circunstancias más favorables, hay que conservar algo del carácter original de un hombre de la naturaleza, y jamás dejar apagar el fuego de su alma, sino avivarlo.”

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He seguido reflexionando sobre el tema de nuestra conversación e involuntariamente he pensado en las palabras “somos hoy lo que éramos ayer”. Esto no significa que se deba marcar el paso y no tratar de desarrollarse, al contrario, hay una razón imperiosa para hacerlo y encontrarlo. Pero para seguir fiel a esta palabra, no se puede retroceder, y cuando se ha empezado a considerar las cosas con una mirada libre y confiada no se puede volver atrás y claudicar.

SE OBRA BIEN CUANDO SE CREE QUE ES PRECISO, PARA ELLO, SER HOMBRE INTERIOR Y ESPIRITUAL

Los que decían: “Somos hoy lo que éramos ayer”, eran “hombres honrados”, lo que resulta claramente de la constitución que han redactado, que subsistirá en todo tiempo y de la cual se ha podido decir que había sido escrita “con el rayo de lo alto” y “un dedo de fuego”. Es bueno ser “hombre honrado” y tratar de serlo más y más, y se obra bien cuando se cree que es preciso, para ello, ser “hombre interior y espiritual”.

Mujeres de mineros llevando sacos de carbón (Vincent Van Gogh, 1882).

Si se tuviera la convicción de pertenecer a esta categoría, se avanzaría por el camino con calma y confianza, sin dudar del buen resultado final. Había un hombre que una vez entró en una iglesia y preguntó: “Es posible que mi fervor me haya engañado, que haya tomado el mal camino y que siga mal, ¡ay de mí! Si me librara de esta incertidumbre y si tuviera la firme convicción de que terminaré por tener éxito y vencer…” Y una voz entonces le contesta: “Y si tuvieras la certidumbre, ¿qué harías? Haz como si estuvieras seguro y no serás confundido.” El hombre entonces continuó su camino, ya no incrédulo sino creyente, y continuó la obra sin dudar ni vacilar más. (más…)

EL CIELO EN LA INTELIGENCIA, por varios autores

Categoría: -CONCIENCIA VIGILANTE — March 6, 2010 @ 12:07 am

“No hay sistema filosófico que haya dado origen a tantas y tan diversas apreciaciones como el sistema de Espinosa. Ha sido considerado como ateo, como materialista y como irreligioso. No ha habido ultraje que no se haya prodigado a su autor. Los teólogos de todos los cultos y de todas las sectas, y hasta los filósofos, se han unido para calumniar a un hombre cuya conducta fue siempre noble y pura, cuyos pensamientos y sentimientos fueron constantemente dirigidos hacia Dios, y cuya vida entera fue un modelo de resignación y desinterés. Y es que, de todos los filósofos modernos, la palma de la mala prensa civil y eclesiástica se la lleva Espinosa. Sólo comparable, y comparada, a la de Epicuro. Cada uno a su manera, superaron el miedo. Espinosa se propuso superar, además, el terror religioso/terror político, así que de jardincitos nada.”

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 LEIBNIZ Y SPINOZA O LA COBARDÍA Y EL VALOR 

Gottfriedd W. Leibniz (1646-1716), ilustre filósofo y científico alemán, residirá en París, como enviado diplomático, entre 1672 y 1676.

Sus relaciones con Spinoza son las de un espíritu tan cobarde como curioso. Cuando ya sabe quién era el “insolente” autor del “horrible” e “insoportable” Tratado Teológico-político, escribe a su autor preguntándole sobre óptica (carta 45); cuando no logra que éste le confíe el manuscrito de la Ética (carta 72), va a visitarle personalmente (noviembre de 1676); al tiempo que ansía con avidez comprar sus escritos inéditos, se disgusta de que su nombre aparezca en estas cartas, e intenta ocultar que le había visitado”.

Prunus spinosa, una flor que lleva el nombre del ilustre filósofo holandés.

Leibniz escribe, en 1671, a Spinoza para pedirle, a él y a Hudde, su opinión sobre un librito de óptica que adjunta a su carta (carta 45). Este le contesta un mes después, exponiéndole su opinión y sus objeciones (carta 46).

Ambas cartas son corteses, pero la de Spinoza es, sin duda, más sincera. En efecto, Leibniz le adula, diciéndole que es famoso en óptica y otras materias; le trata de médico (naturalista) muy célebre y silencia, en cambio, el Tratado Teológico-político, del que tenía buena noticia. Se diría que intenta conectar con el filósofo, al que simula desconocer, a través del óptico. Por el contrario Spinoza contesta con franqueza y sin remilgos al “Consejero de Maguncia”, le ofrece dicho Tratado y se despide de su “devoto admirador” con un sencillo “de usted adictísimo”.

ATILANO DOMÍNGUEZ, Correspondencia de Spinoza, nota 287 y prólogo. (más…)

EL CAMPO ODIOSO DE LA POLÍTICA, por Henri-Frederic Amiel

Categoría: -CONCIENCIA VIGILANTE — March 4, 2010 @ 9:59 am

“Aquí casi nadie comprende la imparcialidad, la necesidad relativa del antagonismo, el bien del partido contrario. Deberás combatir el exclusivismo, pero también el doctrinarismo. Las formulas nunca salvarán a un pueblo. No se pueden implantar leyes, ni siquiera excelentes, prematuramente; las naciones, lo mismo que los individuos, son asimilables sólo por medio de su cultura; y más allá de sus necesidades, las mejores medidas o determinaciones de gobierno les resultan del todo inútiles. No se logrará que beban más de lo que lo hace un asno sin sed, y todo el trabajo empleado en ello es superfluo. En los revolucionarios, lo mismo que en los revoltosos, veo unos hombres que mezclan en proporciones diferentes el error y la verdad, el egoísmo y la justicia, impulsados por móviles morales bastante confusos, y guiados por maneras de ver imperfectas; y todos ellos trabajando, cada uno por su lado, en un fin común, superior a su alcance y a sus deseos. Lo que me interesa y me ocupa es la vida nacional histórica, que agrupa todos esos antagonismo interiores. Aquí soy observador, y no agente, limitándome además al terreno científico y moral, fuera del campo odioso de la política; no debes dejarte arrastrar y desviar, antes de que te llegue el momento. Tienes que agrupar y ampliar el partido de los independientes y del futuro. Conclusión: en nuestros radicales, no me gustan las personas ni las teorías; y en los conservadores, aprecio las personas, pero poco las máximas. ¿Cómo hacer? Respetar a los hombres; combatir las ideas.”

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COMBATIRÉ EL EXCLUSIVISMO, PERO TAMBIÉN EL DOCTRINARISMO: LAS FÓRMULAS NUNCA SALVARÁN A UN PUEBLO

Conducta. Te adormeces por inercia, y te buscas una serie de dificultades y sospechas que con el tiempo se convertirán en un gran obstáculo. Ya se ha comentado en el jurado que eras comunista. Y tus antiguos conocidos (Roget, Munier, etc.), sorprendidos de no verte de nuevo, van a pensar que tu posición es equívoca. Los señores De la Rive y Viridet, y todo el mundo, después, sondearán tus opiniones políticas, o las supondrán. ¿Cuál ha de ser tu actitud ante todo esto?

No puedes permanecer indiferente o ignorante. Más vale la claridad, dentro de una actitud circunspecta. Deberás dejarte ver como extraño a las querellas, por tu larga ausencia, alejado de todo prejuicio precipitado y temerario, por carácter y por principio; y siempre sin salirte del terreno científico, y esto sin favoritismo por un lado y sin motivos interesados por otro. Te reducirás a afirmar una sola cosa: la necesidad de una enseñanza viva y tu deseo de participar en ella, para hacer aprovechar a los demás tus pequeñas experiencias acumuladas en los países extranjeros; como medio de llegar a ello, te mostrarás únicamente partidario del concurso, del mérito; te abstendrás de la política y te interesarás en que te pongan al corriente de los proyectos de cada partido; tú solamente deseas la gloria y la felicidad de Ginebra, pero en una metamorfosis; cuál de los partidos sea el más idóneo para acelerar este futuro es cuestión sobre la que no puedes de momento pronunciarte en absoluto. No juzgues los hombres ni las cosas, sino sólo las ideas, y pide a todos sus opiniones sobre el porvenir de Ginebra. (más…)

UNA REVOLUCIÓN PACÍFICA, por Henry D. Thoreau (3)

Categoría: -MUNDO LIBRE — March 3, 2010 @ 6:18 pm

“No importa cuán pequeño pueda parecer el comienzo: lo que se hace bien, bien hecho queda para siempre. Pero nos gusta más hablar de ello: esa, decimos, es nuestra misión. La Reforma cuenta con innumerables periódicos a su favor, pero no tiene un solo hombre. Dad vuestro voto completo, no una simple tira de papel; comprometed toda vuestra influencia. Una minoría es impotente sólo cuando se aviene a los dictados de la mayoría. Si un millar de personas rehusaran satisfacer sus impuestos este año, la medida no sería ni sangrienta ni violenta. Y esa es, de hecho, la definición de revolución pacífica, si tal es posible. Cuando el súbdito niegue su lealtad y el funcionario sus oficios, la revolución se habrá conseguido. Nuestros legisladores no han aprendido aún el valor relativo que encierra el libre comercio y la libertad, la unión y la rectitud. El Nuevo Testamento ha sido escrito hace ya mil ochocientos años y, sin embargo, ¿dónde está el legislador con sabiduría y talento práctico suficiente para hacer uso de la luz que aquél imparte sobre la ciencia de la legislación? Nunca podrá haber un Estado realmente libre e iluminado hasta que no reconozca al individuo como poder superior independiente del que derivan el que a él le cabe y su autoridad. Un Estado que produjere esta clase de fruto y acertare a desprenderse de él tan pronto como hubiere madurado prepararía el camino hacia otro más perfecto y glorioso, que también he soñado, pero del que no se ha visto aún traza alguna.”

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No vacilo en decir que quienes se proclaman abolicionistas debieran retirar inmediata y efectivamente todo su apoyo, tanto personal como material, al gobierno de Massachusetts sin esperar a constituir una mayoría de uno para que les afecte el derecho de prevalecer por vía colectiva.

CUALQUIER HOMBRE QUE SEA MÁS JUSTO QUE SUS VECINOS, CONSTITUYE YA UNA MAYORÍA DE UNO: ¡AY, SI HUBIERA UN SOLO HOMBRE HONESTO EN EL ESTADO!

Estimo que es suficiente si tienen a Dios de su parte, y que no hace falta aguardar a sumar ese uno adicional. Además, cualquier hombre que sea más justo que sus vecinos, constituye ya una mayoría de uno.

Martin Luther King, no esperó a prevalecer por vía colectiva para luchar por los derechos civiles de la minoría negra americana. La lucha le costó la vida, pero luchó por aquello en lo que creía.

Y yo confronto a este Gobierno americano o a su representante, el Gobierno del Estado, directamente, cara a cara, una vez al año nada más, en la persona de su recaudador de impuestos; del único modo que le cabe hacerlo a un hombre de mi situación; entonces, me dice taxativamente: Reconóceme; y la manera más sencilla y efectiva -y en el estado actual de las cosas, indispensable- de tratarlo en base a esta presentación, expresando tu poca satisfacción y amor para con él es negándolo. Mi convecino civil, el recaudador de impuestos, es la persona con que he de vérmelas -pues es con hombres, al fin y al cabo, y no con papeles, con lo que yo peleo-, persona que libremente ha elegido ser un agente del Gobierno.

Sé bien que si un millar, un centenar, una docena tan sólo de hombres que podría nombrar -si sólo diez hombres honestos…- ¡Ay, si UN HOMBRE HONESTO en este Estado, en Massachusetts, dejando de guardar esclavos se retirare efectivamente de esta sociedad nacional de la que es consocio, y fuera por ello encerrado en la cárcel del condado, la esclavitud daría fin en América.

Pues no importa cuán pequeño pueda parecer el comienzo: lo que se hace bien, bien hecho queda para siempre. Pero nos gusta más hablar de ello: esa, decimos, es nuestra misión. La Reforma cuenta con innumerables periódicos a su favor, pero no tiene un solo hombre. (más…)

LA ACCIÓN BASADA EN LOS PRINCIPIOS CAMBIA LAS COSAS Y ES ESENCIALMENTE REVOLUCIONARIA, por Henry D. Thoreau (2)

Categoría: -MUNDO LIBRE — March 3, 2010 @ 6:15 pm

“Toda votación es un juego, como el de damas o el chanquete, pero con leve tinte moral, un quehacer festivo con el Bien y el Mal. Yo deposito mi voto, quizá, por lo que estimo correcto; pero no me siento vitalmente interesado en que prevalezca. Estoy dispuesto a dejarlo en manos de la mayoría. Lo que hay que hacer, en todo caso, es no prestarse a servir al mismo mal que se condena. Pero no: encuentro que el hombre respetable, ha abandonado inmediatamente su posición y desespera de su país, cuando su país tiene más razón para desesperar de él. Su voto no tiene más valor que el de cualquier extranjero sin principios o nativo caprichoso, que bien puede que haya sido comprado. Aquellos que, mientras desaprueban el carácter y la necesidad de determinado Gobierno, le conceden su adhesión y sostén, son indudablemente sus más concienzudos paladines; y así, a menudo, el obstáculo más difícil para la reforma. Hay leyes injustas. ¿Nos contentaremos obedeciéndolas o trataremos de corregirlas hasta que lo consigamos o, más bien, las transgrediremos en seguida? En cuanto a adoptar los modos aportados por el Estado para remedio del mal, no los reconozco como tales. Requieren demasiado tiempo y la vida del hombre es breve. Tengo otros asuntos que atender. No es asunto mío andar con peticiones al Gobernador o la Legislatura, como tampoco de ellos el de mandarme a mí. La acción en base a los principios -la percepción y la práctica de lo que es justo- cambia las cosas y las relaciones, es esencialmente revolucionaria, y no casa plenamente con lo anterior.”

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Hay novecientos noventa y nueve defensores de la virtud por cada hombre virtuoso; pero es mucho más fácil tratar con el poseedor real de algo que con su guardián temporal.

TODA VOTACIÓN ES UN JUEGO, PERO CON UN LEVE TINTE MORAL; INCLUSO VOTAR POR LO JUSTO ES NO HACER NADA POR ELLO

Washington, héroe de la independencia americana, cruzando las heladas aguas del Delaware.

Toda votación es un juego, como el de damas o el chanquete, pero con leve tinte moral, un quehacer festivo con el Bien y el Mal, con resonancias morales; y el envite, naturalmente, es inherente a él. No se apuesta sobre el carácter de los votantes. Yo deposito mi voto, quizá, por lo que estimo correcto; pero no me siento vitalmente interesado en que prevalezca. Estoy dispuesto a dejarlo en manos de la mayoría.

Su obligación, por tanto, jamás pasa del grado de lo conveniente. Incluso votar por lo justo es no hacer nada por ello. Apenas significa otra cosa que exponer débilmente a los hombres el deseo de que fuera así. El hombre prudente no dejará lo justo a merced del azar ni deseará que prevalezca gracias al poder de la mayoría. Poca es la virtud que encierra la masa. Cuando la mayoría vote, por fin, por la abolición de la esclavitud, será porque es indiferente a ella o porque queda ya muy poca que abolir mediante su voto. Serán ellos, entonces, los únicos esclavos. Sólo el voto de aquél que afirma con él su propia libertad puede acelerar la abolición de la esclavitud. (más…)

PRIMERO HOMBRES, DESPUÉS CIUDADANOS, por Henry D. Thoreau (1)

Categoría: -MUNDO LIBRE — March 3, 2010 @ 10:14 am

“Solemos decir que la masa de los hombres carece de preparación, pero la mejoría es lenta porque los pocos no están materialmente mejor que los muchos. ¿Qué precio alcanza hoy un hombre honesto y patriota? Dudan, vacilan, se lamentan, y en ocasiones, piden; pero no hacen nada seria y efectivamente. Esperarán con la mejor disposición a que sean otros quienes remedien la maldad para que ellos no tengan que seguir lamentándose de su existencia. A lo más darán su voto con descuido y una salutación de adiós al justo, cuando éste pase por su lado. Pero, para hablar prácticamente, como simple ciudadano, y a diferencia de quienes se autotitulan “hombres de ningún gobierno”, yo reclamo, no la ausencia de todo gobierno, sino, en seguida, uno mejor. Que cada hombre haga saber qué clase de Gobierno gozaría de su respeto, y ése será el primer paso para conseguirlo. ¿No puede haber un Gobierno donde la mayoría no decida virtualmente mal o bien, sino en conciencia? ¿Donde la mayoría falle sólo aquellas cuestiones a las que es aplicable un criterio utilitario? ¿Debe rendir el ciudadano su conciencia, siquiera por un momento, o en el grado más mínimo, al legislador? ¿Por qué posee, pues, cada hombre una conciencia? Estimo que debiéramos ser hombres primero y súbditos luego. No es deseable cultivar por la ley un respeto igual al que se acuerda a lo justo. La única obligación que tengo derecho a asumir es la de hacer en todo momento lo que considero propio.”

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De todo corazón acepto el lema de que “el mejor gobierno es el que gobierna menos”, y me gustaría que fuera honrado con más diligencia y sistema. En la práctica significa asimismo, lo cual también creo: “que el mejor gobierno es el que no gobierna en absoluto”; y cuando los hombres estén preparados para él, ese y no otro será el que tendrán.

EL GOBIERNO ES A LO SUMO UNA CONVENIENCIA

El Gobierno es, a lo más, una conveniencia; aunque la mayoría de ellos suelen ser inútiles, y alguna vez, todos sin excepción, inconvenientes. Las objeciones puestas al hecho de contar con un ejército regular, que son muchas y de peso, y merecen prevalecer, pueden ser referidas en última instancia a la presencia de un Gobierno igual de establecido. El ejército regular no es sino el brazo armado del Gobierno permanente. Este, a su vez, aunque no representa sino el modo elegido por el pueblo de ejecutar su voluntad, es igualmente susceptible de abuso y perversión antes de que aquél pueda siquiera actuar por su mediación. Reparad en la presente guerra mejicana (1), la obra de un número relativamente escaso de individuos que se valen del gobierno establecido como instrumento; pues, para empezar, el pueblo no habría consentido esta medida.

Como diría Goya en uno de sus aguafuertes, con razón o sin ella, los soldados siempre matan y el pueblo siempre muere.

Este gobierno americano ¿qué es sino una tradición, aunque reciente, que trata de transmitirse inalterada a la posteridad, pese a ir perdiendo a cada instante retazos de su decencia? Carece de la vitalidad y la fuerza de un solo hombre vivo, pues éste puede doblegarlo a voluntad. Es como una especie de arma de madera para el pueblo mismo; y si alguna vez la usaren verdaderamente como real unos contra otros, de seguro que se les desharía en astillas. Sin embargo, no por eso deja de serles necesario; pues los individuos han de tener alguna complicada maquinaria que otra y oír su estrépito para satisfacer su idea de gobernar. Los gobiernos revelan, así, cuán fácil de imponer son los hombres, incluso a estos mismos, para su propio medro.

Excelente, convengamos; pero este Gobierno jamás patrocinó empresa alguna, más que con la premura con que se apartó de su camino. No guarda libre el país. No pacifica el Oeste. No educa. Es el carácter inherente a todo el pueblo americano el que da razón de los logros; y estos habrían sido más numerosos si en ocasiones el Gobierno no hubiera obstaculizado su curso. Y es que el Gobierno es una conveniencia con cuyo concurso los hombres respetarían gustosamente su respectiva independencia; y, lo dicho, tanto más conveniente cuanto menos interfiera en la vida del pueblo. (más…)

LA SALIDA DEL LABERINTO, por Teilhard

Categoría: -TRIBUNA LIBRE — March 1, 2010 @ 10:42 pm

“Si quieren transformar a la sociedad en el sentido de que “entre TODOS podemos”, deberían someter al debate social algo concreto: un proyecto y una hoja de ruta para devolver el poder al ciudadano, a esos TODOS. El poder de elegir a nuestros representantes, el poder de controlarlos y exigirles responsabilidades y el poder de participar en las decisiones. Lo demás es volver a “pescar” en la sociedad. La tarea del filósofo, y en esto todos deberíamos serlo un poco, es evitar la demora en la inacción, ponerse metas intermedias, corregir el itinerario, adaptar los medios al fin, reconocer los caminos equivocados, etc. Así pues, dirijámonos a estos poderosos caballeros y, como filósofos, corrijámosles en el itinerario elegido. Sólo así es posible explorar activamente nuevos caminos para hacer avanzar a nuestra sociedad en el laberinto que está metida.”

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Especialmente interesante e inquietante la lectura que nos trae en esta ocasión, a tenor de la laberíntica situación en la que nos estamos sumergiendo como sociedad.

Este fin de semana se ha presentado “estoloarreglamosentretodos.org”. Al parecer es un blog o un proyecto de red social, iniciativa de la FUNDACION CONFIANZA, un proyecto de ROCA y GARRIGUES, dos personajes que formaron parte hace años de una fallida operación política. Seguro que habrá visto la publicidad en prensa y demás medios de comunicación:

Contamos con un equipo muy profesional e, ilusionado, que ha diseñado una campaña de comunicación y publicidad muy ambiciosa; contamos con el apoyo económico directo de las principales empresas del país y con la colaboración de los medios de comunicación; contamos con la participación de importantes figuras de la vida social, cultural y deportiva española…”

Pretendemos llegar hasta el último rincón de la geografía española con nuestros mensajes y que estos reboten una y otra vez y que se multipliquen creando un eco ensordecedor…”

Lo curioso del asunto es que no hacen propuestas, simplemente husmean y difieren, cuando no rechazan, su propias responsabilidades:

“…Queremos provocar un debate social sobre la actitud que tenemos cada uno de nosotros ante la crisis…”

¿No sería más ético que definieran su posición ante la crisis, sus causas y sus consecuencias, en vez de “provocar” un debate social al respecto? ¿Qué les legitima para ello? ¿Por qué se arrogan esa representatividad? -No nos olvidemos que estos afamados despachos no han sido ajenos a las alegrías de la pasada época de bonanza-. ¿Por qué quieren interrogar a la sociedad sobre un asunto del que seguro ellos disponen de la mayor y mejor información? Después de haber participado como los que más en la fiesta que ha vivido este país durante años, ¿no están obligados a devolver algo de lo que han tomado de la sociedad? (más…)

LA BOTELLA, LA RED Y EL LABERINTO, por Norberto Bobbio

Categoría: -CONCIENCIA VIGILANTE — February 28, 2010 @ 8:44 pm

“Pero nosotros, los hombres, ¿somos moscas en la botella o peces en la red? Tal vez ni una cosa ni la otra. Tal vez la condición humana puede representarse globalmente de manera más apropiada con una tercera imagen: el camino de salida existe, pero no hay ningún espectador afuera que conozca de antemano el recorrido. Estamos todos dentro de la botella. Sabemos que la vía de salida existe, pero sin saber exactamente dónde se halla procedemos por tentativas, por aproximaciones sucesivas. Para esta situación nos puede ser útil otra imagen, la del laberinto: quien entra en un laberinto sabe que existe una vía de salida, pero no sabe cuál de los muchos caminos que se abren ante él a medida que marcha conducen a ella. Avanza a tientas”.

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Wittgenstein ha escrito que la tarea de la filosofía es la de enseñar a la mosca a salir de la botella. Esta imagen, elevada a la representación global de la vida humana, refleja sólo una de las posibles situaciones existenciales del hombre, y no la más desfavorable. Es la situación en que existe una vía de salida (evidentemente se trata de una botella sin tapón); por otra parte, fuera de la botella hay alguien, un espectador, el filósofo, que ve claramente dónde está.

¿Pero qué pasa si en lugar de la imagen de la mosca en la botella consideramos la del pez en la red? También el pez se debate en la red para salir de ella, con una diferencia: cree que hay un camino de salida, pero éste no existe. Cuando la red se abra (no por obra suya), la salida no será una liberación, es decir, un principio; sino la muerte, o sea, el fin.

En esta situación, la tarea del filósofo, del espectador externo que ve no sólo el esfuerzo, sino también la meta, no puede ser ya la descrita por Wittgenstein. Con toda probabilidad predicará la vanidad de la cura, de agitarse sin un objetivo, la renuncia a los bienes cuya posesión no es segura y en cualquier forma ya no depende de nosotros, la abstinencia, la resignación, la imperturbabilidad. Nos invitará a contentarnos con el breve tiempo de vida que aún nos es dado vivir, a esperar la muerte con serenidad y tal vez a cultivar nuestro jardín.

Se trata, como cualquiera puede reconocer con facilidad, de las varias formas de filosofía como sabiduría, mientras que en el caso de la mosca la filosofía se había presentado bajo las formas del saber racional. Pero nosotros, los hombres, ¿somos moscas en la botella o peces en la red? (más…)

GOZAR O SUFRIR Y CALLAR SIEMPRE, por Voltaire

Categoría: -CONCIENCIA VIGILANTE — February 28, 2010 @ 8:14 pm

“Siempre sostendré la misma doctrina, porque al fin soy filósofo y no me debo retractar. Leibniz no pudo equivocarse, y por otra parte, su armonía preestablecida, la privación del vacío y la materia sutil son la más linda cosa que jamás inventaron los hombres”.

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- Y dígame usted -añadió Cándido-, ahora que ya se ha visto usted ahorcado, y disecado, y encadenado, y remando, y desollado a azotes en una galera, ¿es usted todavía del mismo dictamen, acerca de que en este mundo todo va bien?

- Siempre sostendré la misma doctrina -respondió Pangloss-, porque al fin soy filósofo y no me debo retractar. Leibniz no pudo equivocarse, y por otra parte, su armonía preestablecida, la privación del vacío y la materia sutil son la más linda cosa que jamás inventaron los hombres.

Determinaron consultar a un santón viejo muy famoso...

De aquí nacieron nuevas reflexiones; cada cual añadía algo a lo ya dicho. Martín concluyó que el hombre ha nacido para vivir en el letargo del fastidio o en las convulsiones de la inquietud. Cándido no era de esta opinión, pero no aseguraba cosa alguna. Pangloss confesaba de buena fe que había padecido horribles trabajos, pero habiendo sostenido ya que todo iba perfectamente bien en este mal mundo, seguía predicando la misma doctrina, aunque él de botones adentro desconfiaba de su certeza.

Empezó aquella docta compañía a filosofar más que nunca; disputaban de día y de noche, pero se adelantaba poquísimo. (más…)

EL PESIMISMO ACTIVO, por Carmen Iglesias

Categoría: -CONCIENCIA VIGILANTE — February 27, 2010 @ 3:45 pm

“La necesidad de luchar contra una realidad que no ignora el mal ni el dolor, pero que no lo considera nuestro único destino, y que apuesta por una acción racional e inteligente, es una valiente forma de sobrevivir ante la desesperanza. Un pesimismo natural o realista respecto a las dificultades y complejidad de las cosas protege del peligro de un optimismo irracional, «el síndrome del necio», del que tan abundantemente tenemos pruebas en esta famosa crisis y que puede resultar bastante peligroso. Pero encontrar el punto de equilibrio para no deslizarse hacia el conformismo y resignación del «esto no tiene arreglo» y esperar pasivamente que antes o después todo acabe -algo que no admite dudas, pues el final nos espera a todos- no es tarea fácil. Un optimismo cognoscitivo que coexiste con el pesimismo, pero que, como decía Spinoza, piensa en términos de vida y no de muerte. Y la vida es algo abierto, impredecible, frente a la muerte cerrada, dogmática, fijada para siempre. Es un pesimismo activo. La prédica de la inacción oriental no ha sido nunca la de nuestra cultura. Una cultura que, con sus disfunciones y sus costos enormes, ha cambiado el mundo y ha creado instituciones y esperanzas empíricas en una mejora de mujeres y hombres gracias a su propia fuerza y acción inteligente, gracias al ejercicio de su libertad. En esa ambivalencia entre el destino mortal y la elección inteligente y libre de su acción, radica el carácter trágico de lo humano y también su grandeza y dignidad.”

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EL CUADERNILLO extraordinario de final de diciembre pasado que editó EL MUNDO, en el que se había elegido el pesimismo como Enemigo del Año, no ha dejado de generar reflexiones, algunas publicadas y las más de carácter personal a través de correos electrónicos y conversaciones privadas. El agravamiento casi diario de la situación política y económica no favorece precisamente ninguna inclinación al optimismo, máxime cuando de esta actitud optimista hacen gala los principales responsables del Gobierno de España, quienes un día sí y otro también exhiben sus carencias evidentes para afrontar una dura realidad y luchar contra ella con coherencia, generosidad e inteligencia. Muy al contrario, la improvisación, la negación descarada de sus propios actos responsables, la queja victimista que echa las culpas a otros (ya sean adversarios políticos o conspiraciones internacionales), la afirmación -tantas veces desmentida por los hechos puros y duros- de que «no pasa nada» o al menos «nada grave» que acaba convirtiéndose en una burla a los ciudadanos; ese infantilismo inmaduro y perezoso que impregna la vida política toda y que afecta a unos y a otros, más preocupados de mantener o conseguir el poder a corto plazo que de tener altura de estadistas para mirar por el bien general de los ciudadanos siquiera sea a medio plazo; en fin, las cifras y la realidad concreta de los millones de parados que palpamos día a día, todo ello no inclina en verdad a actitudes no pesimistas.

UN PESIMISMO REALISTA RESPECTO A LA COMPLEJIDAD Y DIFICULTAD DE NUESTROS PROBLEMAS, INVITA A UNA ACCIÓN RACIONAL Y NOS PREVIENE DEL OPTIMISMO IRRACIONAL O “SÍNDROME DEL NECIO”.

Y, sin embargo, como creo que se reflejaba en los distintos artículos de aquel suplemento, y como abundaba Pedro G. Cuartango, en su lúcido artículo del 6 de enero sobre Elogio del pesimismo, la necesidad de luchar contra una realidad que no ignora el mal ni el dolor, pero que no lo considera nuestro único destino, y que apuesta por una acción racional e inteligente, es una valiente forma de sobrevivir ante la desesperanza. Un pesimismo natural o realista respecto a las dificultades y complejidad de las cosas protege del peligro de un optimismo irracional que Fernando Trias de Bes definió certeramente como «el síndrome del necio», del que tan abundantemente tenemos pruebas en esta famosa crisis y que puede resultar bastante peligroso. Pero encontrar el punto de equilibrio para no deslizarse hacia el conformismo y resignación del «esto no tiene arreglo» y esperar pasivamente que antes o después todo acabe -algo que no admite dudas, pues el final nos espera a todos- no es tarea fácil. No existen modelos únicos ni fórmulas dadas de una vez para siempre. Cada época y cada civilización, cada individuo y cada ciudadano buscan ese equilibrio, por definición inestable, e históricamente los vaivenes hacia un extremo u otro trazan las líneas de toda cultura. (más…)

ELOGIO DEL PESIMISMO, por Pedro G. Cuartango

Categoría: -CONCIENCIA VIGILANTE, -MUNDO LIBRE — February 27, 2010 @ 2:53 pm

“Creo que, al igual que sucede con el optimismo, hay dos tipos de pesimismo: el activo y el pasivo. Éste se caracteriza por la aceptación fatal de la existencia, pero el primero implica una actitud de lucha para evitar la adversidad. Yo me considero un pesimista activo o sea una persona que piensa siempre que va a suceder lo peor y pone los medios para que no suceda. Me parece una actitud más saludable que la de los optimistas pasivos, que se cruzan de brazos en la confianza de que el futuro les será favorable. El principal peligro del optimismo es su creencia en el progreso. Rousseau, Locke y Hegel son los tres grandes culpables de haber difundido la perniciosa e ingenua idea de una evolución racional del mundo, del triunfo de un orden ideal sobre una realidad caótica. Pero no es así. Pretender que la etapa histórica en la que vivimos es una fase superior a la Atenas de Pericles no deja de ser una suposición indemostrable porque internet no supera las muchas ventajas del ágora. La tecnología es un medio, pero no un fin. Ser optimista comporta una peligrosa confianza en el futuro que puede acarrear una incorrecta valoración de las situaciones. Ser pesimista supone buscar la verdad tras la apariencia engañosa de las cosas. Spinoza, Pascal y Hume fueron grandes escépticos que dudaban de la fiabilidad de la percepción de los sentidos. El gran error de los optimistas es no creer en el azar. Pero el azar existe y condiciona nuestra vida. El optimista es un determinista que cree en una imaginaria armonía universal de la que él forma parte. El pesimismo gravita sobre la duda, el optimismo sobre la certeza. El primero implica una actitud relativista de la existencia, el segundo nos empuja hacia las ideas absolutas.”

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EL MUNDO ha elegido la semana pasada el pesimismo como Enemigo del Año. Como soy un pesimista contumaz, me veo obligado no sólo a discrepar sino a defender mi visión de la vida.

Creo que, al igual que sucede con el optimismo, hay dos tipos de pesimismo: el activo y el pasivo. Éste se caracteriza por la aceptación fatal de la existencia, pero el primero implica una actitud de lucha para evitar la adversidad.

Yo me considero un pesimista activo o sea una persona que piensa siempre que va a suceder lo peor y pone los medios para que no suceda. Me parece una actitud más saludable que la de los optimistas pasivos, que se cruzan de brazos en la confianza de que el futuro les será favorable. El ejemplo más notorio de optimista pasivo es Zapatero, que confunde la realidad con sus sueños.

La Historia está llena de pesimistas que han cambiado el curso de los acontecimientos. Ahí están Julio César, Cromwell, Robespierre, Lenin y Churchill, al que se le tachó de catastrofista por avisar de las intenciones de Hitler.

También hay muchos ejemplos de optimistas que se han estrellado contra la realidad. Napoleón me parece el ejemplo más claro. Su fracaso provocó la restauración de la monarquía absoluta en Francia. (más…)