Filosofía Digital

"Me he esmerado en no ridiculizar ni lamentar ni detestar las acciones humanas, sino en entenderlas." Baruch de Spinoza

LA VIDA DE LOS MÁS SABIOS, por Henry D. Thoreau

Archivado en: -CONCIENCIA VIGILANTE — July 28, 2010 @ 1:51 am

“En lo que se refiere a lujos y comodidades, la vida de los más sabios ha sido siempre más sencilla y sobria que la de los pobres. Los antiguos filósofos chinos, hindúes, persas y griegos fueron una clase de gente jamás igualada en pobreza externa y riqueza interna. Igual reza para con los más modernos reformadores y bienhechores de la raza. Nadie puede ser observador imparcial y certero de la raza humana, a menos que se encuentre en la ventajosa posición de lo que podríamos llamar pobreza voluntaria. Hoy hay profesores de filosofía, pero no filósofos. Y, sin embargo, es admirable enseñarla, porque en un tiempo no lo fue menos vivirla. Ser un filósofo no consiste meramente en tener pensamientos sutiles, ni siquiera en fundar una escuela, sino en amar la sabiduría hasta el punto de vivir conforme a sus dictados una vida sencilla, independiente, magnánima y confiada. Estriba en resolver algunos de los problemas de la vida, no sólo desde el punto de vista teórico, sino también práctico. El filósofo va por delante de su época incluso en su forma externa de vivir.”

* * * * * *

La mayoría de lujos y muchas de las llamadas comodidades de la vida no sólo no son indispensables, sino obstáculo cierto para la elevación de la humanidad.

LA VIDA DE LOS MÁS SABIOS Y LOS MAYORES BIENHECHORES DE LA HUMANIDAD HA SIDO MÁS SENCILLA Y SOBRIA QUE LA DE LOS POBRES

En lo que se refiere a estos lujos y comodidades, la vida de los más sabios ha sido siempre más sencilla y sobria que la de los pobres. Los antiguos filósofos chinos, hindúes, persas y griegos fueron una clase de gente jamás igualada en pobreza externa y riqueza interna. No es mucho lo que sabemos de ellos, pero es notable que sepamos tanto.

Cuenta Heródoto que, en su tiempo, se decía: rico como Creso, sabio como Solón.

Igual reza para con los más modernos reformadores y bienhechores de la raza. Nadie puede ser observador imparcial y certero de la raza humana, a menos que se encuentre en la ventajosa posición de lo que podríamos llamar pobreza voluntaria. El fruto de una vida de lujo no es otro que éste, ya sea en la agricultura, en el comercio, en la literatura o en el arte.

Hoy hay profesores de filosofía, pero no filósofos. Y, sin embargo, es admirable enseñarla, porque en un tiempo no lo fue menos vivirla. Ser un filósofo no consiste meramente en tener pensamientos sutiles, ni siquiera en fundar una escuela, sino en amar la sabiduría hasta el punto de vivir conforme a sus dictados una vida sencilla, independiente, magnánima y confiada. Estriba en resolver algunos de los problemas de la vida, no sólo desde el punto de vista teórico, sino también práctico.

El éxito de los grandes eruditos y pensadores es como el de los cortesanos, distinto del que disfruta el rey y aun el hombre cabal; aquellos se suceden en su conformismo, para vivir prácticamente como lo hicieran sus padres, y no son en modo alguno progenitores de una raza más noble. Pero ¿por qué degeneran los hombres? ¿Qué hace que las familias se  extingan? ¿Cuál es la naturaleza de esa abundancia que enerva y destruye las naciones? ¿Estamos seguros acaso de que no se ha introducido ya en nuestra vida?

El filósofo va por delante de su época incluso en su forma externa de vivir. No se alimenta, cobija, viste y calienta como sus contemporáneos. ¿Cómo se puede ser filósofo sin mantener el propio calor vital por métodos mejores que los del resto de los hombres?

LOS PUDIENTES, TERRIBLEMENTE EMPOBRECIDOS, NO HAN HECHO MÁS QUE ACUMULAR BASURA, FRAGUANDO ASÍ SUS PROPIOS GRILLETES DE ORO Y PLATA

Una vez que el hombre es calentado de las diversas formas que he descrito ¿qué más desea? Seguramente, no más de lo que ya es suyo con creces: alimento en abundancia, mejores y más espléndidas casas, fuego incesante y más vivo, y otras cosas parecidas. Satisfechas estas necesidades, cabe otra alternativa, además de la obtención de lo superfluo: aventurarse en la vida, toda vez que ya ha dado comienzo a su vacación de haceres más humildes.

La tierra se revela apropiada para la semilla, puesto que ésta ha proyectado su raicilla hacia abajo y puede elevar ahora su tallo con confianza. ¿Para qué ha enraizado el hombre tan firmemente en la Tierra, sino para elevarse hacia los cielos en igual medida? Pues las plantas más nobles son valoradas por el fruto que sacan al fin al aire y a la luz, lejos del suelo, y justamente no se las trata como a las comestibles más humildes que, aun siendo quizá bienales, son cultivadas sólo hasta que han completado su raíz, y a menudo se las rasa con ese objeto, de manera que la mayoría de la gente no llega siquiera a conocerlas en flor.

Lejos de mi intención el prescribir reglas a los hombres de naturaleza fuerte y valiente, capaces de cuidar de sus asuntos doquiera se encuentren, y que acaso construyan y gasten con más magnificencia que los opulentos sin empobrecerse por ello y sin saber siquiera en qué (si en realidad hay personas tales como las he soñado); ni tampoco a aquellos que hallan ánimo e inspiración, precisamente, en el actual estado de las cosas, que acarician y miman con el fervor y entusiasmo de amantes -entre los cuales yo, en cierto modo, me incluyo-, ni estoy hablando para quienes cuentan con un buen empleo en cualquier circunstancia y son conscientes de ello; hablo, pues, para la gran masa de descontentos, que se quejan ociosamente de la dureza de su sino y de los tiempos que corren en vez de tratar de mejorarlos. Los hay que culpan enérgicamente y desconsoladamente a otros porque, dicen, cumplen con su deber.

Y tengo también en mi mente a aquellos, al parecer pudientes, que en realidad pertenecen a una clase terriblemente empobrecida, que ha acumulado basura y que no sabe cómo hacer uso o deshacerse de ella, y que de esta forma ha fraguado sus propios grilletes de oro o plata.

* * *

HENRY D. THOREAUWalden. Ediciones del Cotal, 1983. Traducción de Carlos Sánchez-Rodrigo. [FD, 12/02/2008]

9 comentarios »

  1. Jesús Nava:

    Estimada Mª Dolores:

    Te dedico, con afecto, este fragmento de Thoreau. Él también pensaba como tú de los filósofos.

    Tú dices: “Los filósofos son visionarios sociales, sienten y piensan un mundo que es imposible materializar en la propia época en la que viven, pero gracias a sus mentes prodigiosas se está empezando a manifestar una realidad venidera, saludable y necesaria para la evolución social de la humanidad y la vida en todas sus manifestaciones. (Jesucristo fue un gran filósofo incomprendido en su tiempo).”

    Él dijo: “Hoy hay profesores de filosofía, pero no filósofos. Y, sin embargo, es admirable enseñarla, porque en un tiempo no lo fue menos vivirla. Ser un filósofo no consiste meramente en tener pensamientos sutiles, ni siquiera en fundar una escuela, sino en amar la sabiduría hasta el punto de vivir conforme a sus dictados una vida sencilla, independiente, magnánima y confiada. Estriba en resolver algunos de los problemas de la vida, no sólo desde el punto de vista teórico, sino también práctico. El filósofo va por delante de su época incluso en su forma externa de vivir.”

    Gracias por confirmarme que andarás por aquí. Aunque fuéramos dos lobos esteparios, podremos aullar a coro a la luz de la verdad y comunicarnos a distancia. No hay espacio ni tiempo para los espíritus que aman sinceramente la sabiduría, porque ese amor a lo eterno hace de ellos uno. Y ya ves, aunque los lobos no formen manada, su raza no se extingue.

    Un cordial saludo.

  2. Mª Dolores:

    Señor Nava:

    Que hermosas palabras, que hacen de la sombra brotar la luz y que quiero destacar por elevar mi espíritu a las alturas:

    “No hay espacio ni tiempo para los espíritus que aman sinceramente la sabiduría, porque ese amor a lo eterno hace de ellos uno. Y ya ves, aunque los lobos no formen manada, su raza no se extingue.”.

    Hoy, gracias a usted, una pequeña ilusión cargada de esperanza ha iluminado este pequeño sendero de mi vida y quien sabe si el eco habrá llegado a otras mentes….

    Me ha llamado poderosamente la atención esta frase del fragmento que usted destaca del señor Thoureau:

    ¿Para qué ha enraizado el hombre tan firmemente en la Tierra, sino para elevarse hacia los cielos en igual medida?.

    Buenos días y muchas gracias por existir.

  3. Jesús Nava:

    Gracias a ti, Mª Dolores, por estar ahí, alma sensible que presta su corazón al eco de lo que desde aquí se susurra, más que se grita. Por eso, los sordos -¡qué desgracia ser sordo para la sinfonía que compone cada día la Vida- ni oyen la voz ni el eco. Pero vamos a lo nuestro, que los necios pueden pensar que nos adulamos mutuamente.

    ¿Te das cuenta de la similitud entre la frase de Thoreau que tú resaltas y la afirmación de Madariaga en ese fragmento suyo que he titulado La evolución vertical? Las pondré juntas:

    “¿Para qué ha enraizado el hombre tan firmemente en la Tierra, sino para elevarse hacia los cielos en igual medida? Pues las plantas más nobles son valoradas por el fruto que sacan al fin al aire y a la luz, lejos del suelo…” (Thoreau)

    “…el espíritu del hombre, mientras la vaca pace a sus pies, seguirá por los siglos de los siglos elevando y tendiendo al cielo sus brazos como ramas de árbol, ansiando y anhelando aunque no sea más que rozar con las puntas de los dedos, las yemas de las ramas, el velo azul que cubre el misterio.” (Salvador de Madariaga).

    Ambos autores, mediante la metáfora de la planta que se abre en flor, al aire y a la luz, lejos del suelo, o la del árbol cuyas ramas tienden sus brazos al cielo, anhelando rozar con la yema de sus dedos el velo del misterio -y rasgarlo, diría yo-, señalan hacia ese ímpetu espiritual que tantos científicos, filósofos y escritores soslayan, y que revela una evolución vertical, creadora de infinitas formas de vida, mil veces más importante y trascendental que la evolución darwiniana, horizontal y pedestre.

    Cuando tenga tiempo para ordenar mis ideas, arremeteré contra el evolucionismo biológico, una hipótesis absurda donde las haya, que no ha hecho mérito alguno para convertirse en teoría, pero que pretende convertirnos a todos en parientes del mono y de la ameba. Eso les pasa a los científicos e intelectuales que en vez de pensar con los escritores o filósofos que piensan por sí mismos -como Einstein, Goethe o Spinoza-, y que nos explican la Vida y nos ennoblecen a todos, se limitan a seguir a poetas populares y naturalistas despistados.

    Los profesionales de la filosofía -esos filisteos que no viven la sabiduría filosófica, pero medran a su costa, explicando lo que ellos mismos ignoran- y los eruditos a la violeta -muy bien descritos por Thoureau cuando los compara con los cortesanos, conformistas que tendrán éxito, pero no son en modo alguno progenitores de una raza más noble-, todos esos, no se enteran de nada.

    Son pozos de sabiduría, sí, pero pozos secos, que en el desierto de la vida, a los que arden de sed de saber y anhelos de ver, no les meten en la boca ni les lanzan a los ojos, más que puñados de arena, ¡tan seca como su sesera! ¡Desdichados!

    Por eso, aquí, en Filosofía Digital, prefiero publicar los pensamientos de Thoreau, un desconocido en España, pero sobradamente conocido por todos los espíritus libres del mundo, que los de los profesores de filosofía -que no filósofos- que compiten en fama con la de los famosillos y personajes faranduleros que salen en televisión despotricando. ¡Qué país éste, amiga mía!

    Ahora que empieza la campaña de propaganda indecente de los partidos para ver quién ocupa la poltrona, ¡cómo me acuerdo de las palabras de Montesquieu! Aquellas en las que dice que los políticos hoy no nos hablan más que de fábricas y de dinero, y las otras donde dice que un pueblo que, al no tener democracia, no participa en el Gobierno, se apasionará por un actor como lo hubiera hecho por los asuntos públicos. ¡Cómo se aplica esto a la telebasura y la telecultura y la telepolítica españolas!

    Un cordial saludo.

  4. Filosofía Digital » LIBERTAD ¿PARA QUIÉN?:

    [...] la igualdad? Pues por ley, por supuesto; del mismo modo que la propiedad para todos, y la vida sencilla y sobria. Y el único sistema que garantiza la equidad y la justicia para todos es la democracia integral, [...]

  5. Asociación Libre de Ciudadanos por la Democracia » Blog Archive » Libertad ¿para quién?:

    [...] puede garantizar la igualdad? Pues, por ley, por supuesto; del mismo modo que la propiedad, y la vida sencilla y sobria. Y el único sistema que garantiza la libertad, la equidad y la justicia para todos es la [...]

  6. Jesús Díaz Formoso:

    Querido tocayo, no se como agradecerte tu generosidad intelectual. Muchísimas gracias por la Luz que esparces sobre todos nosotros. Para mi, acudir a estas páginas, sobre todo en momentos de desasosiego, resulta la más dulce medicina.

    Quisiera encontrar, dentro de mis limitaciones, una manera de corresponderte. Una vez más: GRACIAS.

  7. md:

    http://www.youtube.com/watch?v=uMrZ7lChK-g&feature=fvw

  8. Jesús Nava:

    Estimado Jesús Díaz:

    Editar Filosofía Digital no es generosidad, sino deber. ¡Ay de mí, si no lo hiciera! La forma de corresponder a la luz que recibes, y que, como bien sabes, no es mía ni tuya, consiste en difundirla a raudales entre nuestros semejantes. Es lo que, honestamente, yo mismo no puedo dejar de hacer.

    Estimada MD:

    Gracias por el enlace a esa hermosa canción religiosa. No he podido evitar asociarla con las palabras que recientemente leía en el Diario Íntimo de Amiel: “Todos los hombres buscan a Dios, incluso el avaro, el degenerado, el criminal; pero Dios consiste para uno en oro, para otro en voluptuosidad, para el tercero en sangre; para todos es su ideal, su secreta pasión, su amor fundamental.”

    Todos anhelamos infinitud y eternidad, una felicidad que no dure un fin de semana, una dicha que no se acabe, que no tenga límites. Todo eso está en Dios, y solamente en Él. Pero, como diría Baudelaire, el hombre moderno tiene un sentido depravado del infinito, y es un alma que se vende al detalle con tal de disfrutar durante unos minutos en su paraíso artificial favorito, en realidad un infierno relativo.

    Por eso, como dijo Heráclito, “el hombre debe acordarse del hombre, que olvida dónde conduce el camino.”

    Un abrazo para ambos.

  9. Mª Dolores:

    “Cuando tenga tiempo para ordenar mis ideas arremeteré contra el evolucionismo biológico, una hipótesis absurda donde las haya, que no ha hecho mérito alguno para convertirse en teoría, pero que pretende convertirnos a todos en parientes del mono y de la ameba”. Jesús Nava.

    Estimado Jesús Nava:

    La mayoría de los homínidos (¿dónde los hombres?) de este país deben ser una evolución del mono y la ameba que no otra cosa. Y le explico por qué he llegado a esta conclusión.
    Ayer estaba viendo las noticias mientras almorzaba cuando dieron la feliz noticia de que en Cataluña habían prohibido la barbara masacre a la que algunos trogloditas llaman “fiesta nacional”. Con gran alegría comentamos en familia el humillante sufrimiento que se le iba a ahorrar a esos pobres e inocentes animales, por lo menos en Cataluña. También comentamos que era un síntoma de evolución, cultura e inteligencia dar un paso así y que esta noticia daría la vuelta al mundo, siendo vista como un síntoma de evolución y salud social de los españoles.
    Cual no fue mi sorpresa cuando a continuación veo al señor Rajoy diciendo que iba a recurrir la sentencia…..¡¡¡¡¿¿¿???!!!!. Me quedé de una pieza viendo al jefe de la oposición hablando como un verdadero gañan. Resulta que en un país donde hay cinco millones de parados, el jefe de la oposición está preocupado porque se han prohibido los toros. Por la noche me acerque a ver un debate de gente culta e intelectual, ya sabe catedráticos, periodistas etc, en la TV..Y cual no fue mi sorpresa cuando el tema del debate era ¡¡la prohibición de los toros en Cataluña!!.. ¡¡Como si en este país no hubiera ningún tema mejor para debatir….!! . Pero lo más triste fue ver como intelectuales asociaban la falta de libertad, con la prohibición de masacrar a un inocente animal para divertir a cazurros. Si ésta es la representación del intelecto español apañados vamos…..
    Vamos a ver. A todas luces los toros no son mas que una “fiesta barbara” donde un pobre animal inocente es torturado paulatinamente hasta llegar a su muerte, para divertir a un puñado de paletos incultos, que para llenar sus insulsas vidas vacías y falta de cultura, necesitan ver desarmarse la sangre de un animal inocente.
    Menos mal que ya están prohibidas la esclavitud , las luchas a muerte entre esclavos o las meriendas que los leones hacían de cristianos inocentes para divertir a los romanos, que si no fuera así las plazas de toros se llenarían hoy día de los mismos paletos. ¡Cuantos empresarios del “sector esclavitud” se irían al paro al prohibirse ésta!
    Explíqueme, por compasión, de dónde procede el hombre en España………….
    Reciba un cordial saludo.

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