DEMOCRACIA ¿PARA QUÉ?, por Jesús Nava
“He tratado del Estado democrático, con preferencia a todos los demás, porque me parecía el más natural y el que más se aproxima a la libertad que la naturaleza concede a cada individuo” (Spinoza).
* * * * * *
Fernando de los Ríos, partidario de un socialismo democrático, visitó a Lenin, junto con otro comisionado español, para estudiar las condiciones en que el Partido Socialista Obrero Español, podría ingresar en la Internacional Roja. Lenin les puso veintiuna condiciones. Fernando de los Ríos, ya de vuelta, defendió la negativa a entrar en la III Internacional Comunista, sobre todo porque vino preocupado por los sesgos totalitarios que observó en la Rusia soviética. Al parecer le preguntó a Lenin qué pasaba con la libertad. Y el político marxista replicó: “Libertad, ¿para qué?”.

Semejante respuesta sólo puede proceder de un filósofo ignorante o de un político cínico. Si fue verdad que Lenin sintió, según reivindicación de su mujer, “un gran amor hacia la clase trabajadora” -¿qué clase de amor es el amor a una clase?- fue un amor mal entendido. Y un filósofo que no entiende lo que es el amor es un filósofo nulo, porque no entiende lo esencial. Pero, en cuanto que político, fue un cínico y un déspota, pues negó, a los que dijo amar tanto, la libertad que no hubiera soportado le arrebataran a él.
Nadie con un mínimo de honestidad intelectual y buen juicio puede preguntar para qué sirven cosas como la libertad, la vida o la felicidad. No sirven para nada, porque no son medios para conseguir fines más altos, sino un fin en sí mismas. Ignorar esto, y no sentirlo vivamente, es yacer en la oscuridad espiritual más espantosa. Compadezco al que vive en ese estado de ignorancia e incultura respecto a lo que más importa. Le compadezco, aunque no le desprecio, por supuesto. Es deber de todo hombre razonable instruir a los indoctos, por eso escribo; y aprender de los sabios, por eso estudio.
No me extraña en absoluto la enorme diferencia que noto al leer a los filósofos del Estado democrático y a los propagandistas de las estúpidas ideologías del odio. Mientras Lenin -y otros tiranos mal ilustrados- consideraba que había cosas más importantes que hacer por la humanidad que liberarla de sus cadenas, Spinoza afirmaba que “el verdadero fin del Estado es la libertad”.
No deja, pues, de ser irónico que los materialistas marxistas hayan querido reclutar para sus filas a un filósofo que jamás hubiera entrado en ellas, puesto que siempre consideró que la opresión, en cualquiera de sus incontables facetas, era la mayor de las desdichas, “ya que es totalmente contrario a la libertad de todos adueñarse del libre juicio de cada cual mediante prejuicios o coaccionarlo de cualquier forma”.
De ahí que dejara firmemente asentada, basándose en la necesidad y la razón, la verdad de que la democracia es el mejor entre todos los regímenes posibles, porque es el único que libera a los hombres del miedo y les permite vivir en concordia, con el máximo de libertad y seguridad:
“De los fundamentos del Estado, anteriormente explicados, se sigue con toda evidencia, que su fin último no es dominar a los hombres ni sujetarlos por el miedo y someterlos a otro, sino por el contrario, librarlos a todos del miedo para que vivan, en cuanto sea posible, con seguridad; esto es, para que conserven al máximo este derecho suyo natural de existir y de obrar sin daño suyo ni ajeno. El fin del Estado, repito, no es convertir a los hombres de seres racionales en bestias o autómatas, sino lograr más bien que su mente y su cuerpo desempeñen sus funciones con seguridad, y que ellos se sirvan de su razón libre y que no se combatan con odios, iras o engaños, ni se ataquen con perversas intenciones. El verdadero fin del Estado es, pues, la libertad” (Tratado teológico-político, capítulo XX).
Así que, democracia ¿para qué? Para ser libres. Libertad ¿para qué? Para ser hombres.
FD, 15/02/2006.
24 comentarios »
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February 22nd, 2006 @ 4:44 pm
Comentario publicado en Kaosenlared.net
Es necesario aclararse
Oliver [2006-02-19 03:34:27]
Al comentario: “No es necesario”, no sabría muy bien que contestar. No he conseguido comprender, seguramente por torpeza mía, cuál es la tesis que defiende ni que es lo innecesario: ¿Librarse del miedo?
Precisamente el miedo es el factor fundamental que mantiene esclavizados a los hombres toda la vida: miedo al futuro, a la soledad, a la muerte, a la vida, a la pobreza, a las responsabilidades, a la vejez, a la enfermedad, a los poderosos, etc. Miedo, al fin y al cabo. No me refiero, por supuesto, a ese temor sano ante los peligros naturales que nos acechan, al servicio de nuestra supervivencia física; sino a ese miedo existencial, tan moderno, a peligros reales e imaginarios, que nosotros mismos hemos creado. Incluyendo el miedo a nuestros gobernantes, que nosotros ponemos ahí; sobre todo, los que les votan.
A menos que nos liberemos de esos miedos, profundos, recalcitrantes, angustiosos, jamás sabremos lo que es la libertad auténtica, la del espíritu. De esa libertad hablo en mis artículos de filosofía y ética.
En los de política y cultura, abogo por la Democracia Constitucional, como única vía, que yo conozca, para liberarse del terror político y religioso; así como para lograr la paz social y la seguridad física o jurídica. No es que la considere más importante que la otra. Al contrario. Pero un modo de vida racional y pacífico puede ayudar considerablemente a que muchos más alcancen, en la medida en que puedan, esa libertad completa y total que es, a la vez, bondad , belleza y verdad.
El fin del Estado es la libertad política; y el de ésta, la libertad espiritual.
El hombre no nace libre, sino esclavo. Y sólo poniendo todo su coraje en la lucha podrá liberarse de todos los miedos que le atenazan. Frente a todos los poderes. Incluyendo el propio miedo. Una tarea que requiere reflexionar con profunda seriedad.
Suerte.
February 22nd, 2006 @ 10:10 am
Comentario aparecido en Kaosenlared
[2006-02-18 21:20:30]
Y ser hombres, ¿para qué?
February 22nd, 2006 @ 10:41 am
Comentario aparecido en Kaosenlared
Mirtila [2006-02-18 23:07:21]
Soy mujer, así que con todo respeto, digo que Libertad para ser seres humanos. Y esto ¿para qué? Para eliminar el miedo. PAra vivir en conocimiento de nuestra vulnerabilidad y fugaz existencia, entender el mal y el bien y con toda la angustia que esto genera, saber que vamos a morir y hacerlo en paz y fundirnos con la naturaleza.
February 22nd, 2006 @ 3:10 pm
Comentario publicado en Kaosenlared
No es necesario.
[2006-02-19 01:08:31]
¡Qué manía con eso de querer ser lo que ya somos negando para ello una parte de nosotros mismos! Precisamente es el miedo lo que ha salvaguardado siempre al hombre, animal como cualquier otro, de las amenazas ciertas. No siente miedo quien no conoce el peligro. Son, precisamente, los temores más fuertes, los que nos obligan a reflexionar sobre la forma más eficaz de vencer el peligro. El miedo proviene, precisamente del conocimiento previo, por muy primario que sea éste, sobre los efectos que puede producir cierta amenaza. Y es precisamente del conocimiento del peligro, que estimula nuestra capacidad de reflexión, de donde puede surgir la fórmula que los evite efectivamente. Nuestra temeridad es la mejor aliada del poder que nos amenaza. Ello no quiere decir que muchas veces no tengamos que exponer nuestra propia vida, para salvarla en la continuidad de la existencia. Entonces sí, después de reflexionar sobre el riesgo se hace necesario vencer el miedo, pero no eliminarlo, que eso no se consigue. Imagínate que la Naturalaza nos hubiese negado esa capacidad a los seres humanos, al animal que somos.
En esencia, la democracia no es más que una especie de alianza de los débiles contra el Poder instituido. El poder no necesita de democracias, pues dejaría de serlo, aunque también puede sentirse amenazado (o mejor, incómodo, sintiendo un poco de miedo) y, entonces, las utiliza, poniéndolas a su servicio (en Europa a este estilo lo llaman social-democracia). Y de tal modo lo hace, que una y otra vez demuestra, cuál es el único modo de vencerle. Lo malo es que es el propio Poder quien lleva siempre la iniciativa. Algo falla: o bien no sentimos el suficiente temor, o es débil nuestra capacidad de reflexión o somos sus aliados, del Poder, que no es mala solución.
Y así somos, democráticos y libres; ya no sentimos temor. Es decir, nos hacemos la ilusión. De ilusión también se vive.
February 22nd, 2006 @ 4:47 pm
Comentario publicado en Kaosenlared.net
[2006-02-19 09:33:19]
¿Pero no os dáis cuenta de que, al lado de los demás, el margen de maniobra de la libertad de la clase trabajadora, sujeta como está a los caprichos del empresariado, a las restricciones brutales de su vida en manos de ellos, que depende de ellos y de los bancos, es tan reducido como para ver en la libertad la golosina que se le da al niño mientras nosotros vamos al banquete?
Sí, ¿libertad para qué? La libertad a que se refiere Mirtila es la que se tiene hasta en la prisión. Lenin se refiere a las libertades “formales”, a la libertad política, mucho más vigilada de lo que se supone en cuanto te salgas de los raíles. La libertad sobre la que con todo el cinismo imaginable ha cabalgado Bush para masacrar a dos pueblos para robarles lo que no querían venderle; la libertad sobre la que se levanta el edificio de la democracia plagada de tal número de mentiras solapadas como las que aquél emplea descaradamente. Estoy con Lenin. Y añado, libertad ¿para quién?
February 23rd, 2006 @ 9:59 am
Ya no… Y ni también a Mirtila. (Para Oliver)
[21.02.2006 03:57] – 40 lecturas – 0 comentarios
Artículo/noticia publicado/a en Kaosenlared.net en el apartado de Libre Publicación NO seleccionada por el Kolectivo Editorial
http://www.kaosenlared.net/noticia.php?id_noticia=15812
“El hombre no nace libre, sino esclavo.” Si es el Hombre, ¿de qué, o de quién? ¿Acaso te refieres a la vieja condena bíblica?
Si son los hombres… Es cierto. Las condiciones de cuna no son en todos las mismas. ¿Es una cuestión de clases? ¿Quizás de señores y vasallos?…
¿O, tal vez, la esclavitud no sea cuestión de amos y servidores ni, mucho menos, de explotadores y explotados?
Menos mal que conocemos: “…un modo de vida racional y pacífico (que) puede ayudar considerablemente a que muchos más alcancen, en la medida en que puedan, esa libertad completa y total que es, a la vez, bondad, belleza y verdad.”
¡No va más! ¡Es el reino de los Cielos!
Pero no. Veo que me contradices: “El fin del Estado es la libertad política; y el de ésta, la libertad espiritual.”
Cierto que la libertad política, así sin más, conduce al reino de lo espiritual. Mas lo de “Estado”, no encaja, porque es algo terrenal y claro, si al Cesar lo que es del Cesar… No puede ser.
Sin embargo, ¿por qué vuelves a lo mismo?: “Una Constitución que no previene y castiga el despotismo de los gobernantes, la iniquidad de los legisladores, la prevaricación de los jueces y la corrupción política o civil, es inútil por completo. Y, con toda seguridad, no es democrática. Porque democracia es EL GOBIERNO DE TODOS y no el de una clase contra otra, llámese comunismo, socialismo, fascismo o liberalismo.”
Dios y todas sus criaturas contra todos los diablos. Todos en el mismo saco, todos juntos, los diablos.
Lo del principio al final:
Miedo: 1. Estado de animo poseído de un fuerte temor ante un peligro real o imaginario. 2. Recelo… Temor: 1. Miedo 2. Sospecha, recelo de un daño. Temeridad: (Del Lat. temeritas, -atis=irreflexión) 1 Calidad de temerario. 2 Acción imprudente y que se expone al peligro. 3. Juicio sin fundamento.
Cosas de los diccionarios, de niños, no de los sabios. Pero, bueno, sólo se trata de partir de los mismos significados. Aunque, por otra parte puede añadirse que el primer estado, sobre todo,parte, generalmente, de una experiencia situada en lo inconsciente. Se trata de superarlo. La experiencia, en cambio, no podrá eliminarse, ni tampoco sería conveniente. ¿Cómo superar nuestros miedos, si borramos absolutamente de la memoria la causa de su origen?
No tiene miedo quién no ha conocido ni reconoce el peligro. Así no podrá sentirlo. ¿Pero quién, que habiendo nacido de mujer, no guarda en el fondo de su alma aquella angustia de la primera respiración directa, independiente?
Comprendo que Mirtila, me diga: “No sientas miedo”. Porque es mujer, y me recuerda a mi madre. Pero, Mirtila, es que aquello ya ha pasado. Y tú no estás a mi lado. Deja, pues, que me sienta temeroso, forma parte de mi naturaleza, cada vez que me enfrente a otros berenjenales. Es el instinto de la vida el que me empuja, pero el miedo me evoca a mi propia madre, que al no tenerla, me impulsa a reflexionar, tal como me ha enseñado en aquella ocasión que me tuvo en su regazo. No quiero, pues, perder mi capacidad de sentir miedo. Sintiéndolo, por otra parte, no dejo de ser humano.
En cuanto a ti, “democracia ¿para qué?”, volvería tu conclusión del revés, si estuviese de mi mano.
February 23rd, 2006 @ 9:55 am
Sociedad civil y sociedad política
Oliver [2006-02-20 02:12:06].Kaosenlared.net
A Mirtila:
La equidad y la justicia, Mirtila, son la base de una sociedad pacífica y próspera. Cambiar el lenguaje tiene su importancia, pero lo que importa de veras es cambiar los regímenes políticos corruptos y despóticos, por regímenes democráticos. En mi bitácora inserto, en la sección “Antología de la claridad”, textos de autores ilustres que dicen algo, aunque yo mismo no siempre esté totalmente de acuerdo con ellos, con mucha claridad. Acabo de colgar un texto de Tocqueville sobre los países de América del Sur. El los vio, en el siglo XIX, desgarrándose las entrañas a sí mismos, como si su destino político fuera la tiranía política y el caudillismo.
Deseo de todo corazón que esos países encuentren su camino hacia la libertad política. En mi blog intento aportar mi granito de arena al respecto, en lo que concierne a España, que pasó hace algunos años de la autocracia o dictadura a la oligocracia o régimen de partidos, pero aún no a la democracia. Un comunicante de Chile me ha dicho que también las ideas que defiendo, y él comparte, se pueden aplicar allí.
La mejor Constitución para cualquier país es aquella que fomenta la paz y la concordia entre los ciudadanos, mediante leyes justas y equitativas, como tú bien dices, y que además separe el poder político en tres: ejecutivo, legislativo y judicial, elegidos todos ellos por los ciudadanos.
Una Constitución que no previene y castiga el despotismo de los gobernantes, la iniquidad de los legisladores, la prevaricación de los jueces y la corrupción política o civil, es inútil por completo. Y, con toda seguridad, no es democrática. Porque democracia es EL GOBIERNO DE TODOS y no el de una clase contra otra, llámese comunismo, socialismo, fascismo o liberalismo.
Los ciudadanos, por ignorantes que sean, no se equivocan jamás si saben que las leyes que demandan se aplicarán a todos por igual, es decir, a los gobernantes y a ellos mismos. Porque hasta el menos despierto, aunque no entienda de política, sabe velar muy bien por sus intereses. Y, en democracia, no se le pìde otra cosa.
Espero que sigamos comunicándonos. Pero, para no acaparar los comentarios de esta web, te invito a que lo hagas en la mía: http://oliver.bitacoras.com/ o a que me envíes la dirección de la tuya, caso de que la tengas.
Un saludo.
November 15th, 2009 @ 1:46 am
El Miedo se contrapone a la Responsabilidad. Y la Responsabilidad exige una decisión meditada.
Una vez tomada la decisión, es cuando no hemos de temer a las consecuencias de llevarla a cabo. Las hemos sopesado y las hemos aceptado, incluso los riesgos que hemos decidido asumir en la acción.
Es la Responsabilidad la que vence al Miedo.
Un abrazo.
November 15th, 2009 @ 2:20 am
Cual es el Miedo Fundamental que percibimos actualmente: Es un Miedo al futuro. La Responsabilidad se inhibe porque no nos sentimos “actores”; nos sentimos impotentes para enfrentar el mañana.
Tiene su lógica, pero en su mayor parte es irracional: Por una parte, si no haces nada por evitarlo, tu alimentación (y resguardo) y la de los tuyos, está en constante incertidumbre. Quiebra tu banco; cierra tu empresa; despido; enfermedad; … No parecen situaciones que uno puede manejar sin ayuda.
Pero es en la búsqueda de esa ayuda en que el Miedo se vuelve Irracional: En lugar de “ayudarnos a nosotros mismos”, en lugar de “huir” de la situación incierta, nos acomodamos y nos ponemos en manos de la providencia.
Pero esa Providencia son los Bancos. Son los Jueces. Son los Políticos. Es la Policía.
Y esa situación, ES CONTRARIA A NUESTROS DERECHOS FUNDAMENTALES. Por tantas razones, que resulta imposible enumerarlas todas. Daré solo dos ejemplos;
En primer lugar, la posibilidad de que una “Persona Jurídica”, una mera ficción Jurídica que posibilita la actuación de las Empresas Mercantiles en el tráfico mercantil, una “Persona de Papel”, pueda ver satisfecho un pretendido Derecho de Crédito en un procedimiento judicial en el que al supuesto deudor no se le permite una Verdadera Defensa Procesal, con preferencia a Derechos Fundamentales de los Ciudadanos demandados (entre otros, a la Tutela Judicial Efectiva; al Honor; a la Vida e Integridad Física; a la Intimidad; a la Inviolabilidad del Domicilio, …) que ven como así SIEMPRE el futuro pone en riesgo su domicilio y el sustento de su familia.
Por otra parte, el Poder Judicial es un poder ejercido sin otro control diferente del ejercido por él mismo (solo son unos 4.000 ciudadanos); para ello ha contado con la complicidad del Poder Político, que ha dispuesto una normativa, sustantiva y procesal, que resguarda absolutamente el ejercicio arbitrario, incluso delictivo, que del Poder Judicial hubieren decidido llevar a cabo ese reducido grupo de ciudadanos.
En la terrible situación social actual, la Máxima Responsabilidad hemos de situarla en el Poder Judicial, Injusto y Arbitrario, que goza de Impunidad de facto, despliega, naturalmente, sus efectos sobre EL DERECHO A LAS LIBERTADES DE EXPRESIÓN E INFORMACIÓN, A FIN DE POSIBILITAR el ocultamiento de las Críticas al ejercicio del Poder Judicial (y con ellas, de las críticas de los episodios de corrupción amparados por tal Poder Judicial.
Y con ello, otro Derecho Fundamental, esencial para el Estado Democrático y de Derecho, se ha de ver reducido a unos estrechísimos, sino inexistentes, límites.
A tal fin, se pervierten Instituciones dirigidas a la salvaguarda de otros Derechos Fundamentales: Es, por ejemplo, el caso de la Agencia Española de Protección de Datos, que de ser un instrumento para la protección de nuestro Derecho Fundamental a la Intimidad, pasó a ser el instrumento para despojarnos de tales derechos (no otra cosa supone la obligación de inscribir todas las bases de datos personales en la Agencia: Yo, de quien quiero proteger y salvaguardar mis Datos Personales, es, PRECISAMENTE, del Gobierno, es decir, de la propia Agencia Gubernamental a la que estoy obligado a comunicar TODOS los Datos de TODOS mis clientes).
Y así, un Derecho Fundamental tras otro mueren a manos de la Corrupción. Y su ejecutor, el VERDUGO, finalmente no es otro que el PODER JUDICIAL.
Quizás me detengan por este comentario. Pero ahí queda. No tengo Miedo. He sopesado los pros y los contras, y he asumido los riesgos que se puedan derivar.
Saludos, queridos CIUDADANOS y amigos.
Jesús Díaz Formoso.
November 15th, 2009 @ 2:38 am
No digo que los 4.000 Jueces españoles sean corruptos. Pero sí que, de facto, son impunes por los Delitos u actos ilícitos cometidos en ejercicio de su función. Cuanto más te elevas en su Jerarquía, mayor es el nivel de Corrupción.
En cuanto a los Jueces “jóvenes” (y “jóvenas”), su falta de motivación (en el mejor de los casos, su desmotivación) es progresiva. También se sienten perdidos y desamparados. Y participar de la corrupción es un cómodo mecanismo para que se sientan cada vez más seguros, más protegidos.
Pero he de decir que, aún así, la corrupción en nuestros Jueces Jóvenes es muy poco frecuente. Sin embargo, sí es general la desmotivación: Se puede afirmar que, sin lugar a dudas, no es posible -dada la inmensa carga de trabajo que sobre esos Juzgados pesa- que un Juez preste la debida atención ni a la 10ª parte de los asuntos que se tramitan en su Juzgado.
Los clientes, por su parte, tampoco suelen brillar por su afán de Justicia. Solo les importa ganar, prevalecer. Al precio que sea.
Y la infección se extiende por todas las capas de la sociedad.
Sin embargo, el enfermo, pese a su gravedad, tiene salud. Podemos restablecer nuestros Derechos. Debemos hacerlo. No existe otra opción.
Y la única manera, es exigirlos sin claudicar nunca. Para ello, claro está, hace falta conocerlos. Me pregunto ¿Cual es el grado de conocimiento por la ciudadanía de sus Derechos Fundamentales?
Un abrazo.
November 15th, 2009 @ 2:43 am
En cuanto al papel actual de la Agencia Española de Protección de Datos, lo defino, sinreparos, como un Instrumento de CENSURA.
Tengo muchos ejemplos documentados, para quien le pueda interesar.
Saludos.
November 15th, 2009 @ 2:35 pm
Estimado Jesús Díaz:
Totalmente de acuerdo contigo: la Agencia de Protección de Datos es el instrumento más despótico del Estado que jamás he conocido. En su ámbito, no sólo tiene todo el poder del Gobierno para espiar y sancionar (es policía y juez al mismo tiempo), sino que se autofinancia con las sanciones que impone. Increíble, pero cierto. La gente no lo sabe, pero esta es la moderna inquisición del Estado Moderno.
Cuando un experto me arregló todo para dar de alta mis archivos médicos en la Agencia, me lo iba explicando, y no me lo podía creer. Al parecer, las sanciones por cualquier irregularidad que ellos observen, aunque no infrinja la confidencialidad, son impresionantes, y colgarán en su web, para conocimiento público, los datos del profesional o de la empresa, así como los motivos por los que han sido sancionados. Le pregunté si eso también lo hacían con los servicios médicos de la Seguridad Social, a lo que, con gesto divertido ante mi asombro, me aclaró que a la Administración, “solo le daban una colleja”, es decir, un simple apercibimiento.
Entonces pasé a consultarle algo que me preocupaba, desde que ejerzo como Médico Examinador Aéreo: si le parecía normal que las azafatas de vuelo, los pilotos deportivos y profesionales, y los controladores de tránsito aéreo (que están obligados a superar periódicamente un examen médico aeronáutico para conseguir su licencia o para renovarla) fueran OBLIGADOS a firmar la cesión de sus datos médicos a la Autoridad Aeronáutica de España (Ministerio de Fomento), y, cuando fuere necesario, “a la autoridad Aeromédica de otro Estado, estando “PERMANENTEMENTE BAJO PROPIEDAD DE LA AUTORIDAD”; aunque añade la coletilla, faltaría más, de que “la confidencialidad médica será mantenida en todo momento”, y que el médico o su paciente tendrán acceso siempre que quieran a la información.
Para mi ética profesional -digan lo que digan los Colegios Profesionales, las leyes y los jueces- siempre ha estado claro que la confidencialidad de los datos que me confían mis pacientes, o que obtengo con mis exploraciones, es ABSOLUTA, y que ellos son los ÚNICOS PROPIETARIOS LEGÍTIMOS de dichos datos. No obstante, el experto decidió dirigir varias consultas a la Agencia de Protección de Datos, para que se pronunciaran sobre la posible vulneración, en este caso, de los derechos de los pacientes, no habiendo obtenido de la Agencia respuesta alguna hasta hoy. Ni creo que la vaya a haber. Así que no me queda otra opción que denunciarlo ante la opinión pública, aunque no sirva para nada.
Estamos viviendo, amigo mío, bajo el despotismo del Estado más abyecto que jamás haya sido conocido. Ni siquiera los déspotas orientales tuvieron nunca tamaño poder. Tocqueville lo previó, y nos advirtió sobre el peligro de este monstruo que “oprime sin atormentar”. Excepto a los que como tú y yo, además de sentirnos oprimidos de forma inmisericorde, “nos atormenta” la posibilidad de colaborar involuntariamente con las monstruosidades de un sistema político y administrativo corrompido hasta la médula.
Un abrazo.
P.D. Me interesa mucho conocer esos casos de que hablas. Como ves, yo también aporto el mío. Y pierde cuidado. Nada sería más honroso, para cualquiera de los dos, que dar con nuestros huesos en la cárcel. Es ahí donde deben estar los justos cuando les ha tocado vivir bajo un gobierno injusto.
November 15th, 2009 @ 4:51 pm
Estimados amigos:
Si intentaran encarcelaros por decir lo que pensáis del poder judicial o de esa “agencia”, a mi también tendrían que encarcelarme porque lo suscribo. Y además añadiría que la libertad de expresión es el tesoro más grande de una Democracia, por lo tanto si alguien es encarcelado por criticar a un poder democrático, estaría atentando directamente contra un sagrado derecho democrático: LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN, luego por la misma regla de tres deberían ser encarcelados los responsables de tal atropello.
Si en España alguien fuera encarcelado por ejercer su derecho a la libre expresión y crítica del sistema, querría esto decir que en España la democracia es una falacia. Y si un órgano supuestamente democrático como es el Poder Judicial, no está abierto a la crítica constructiva de cualquier ciudadano para su mejora, ese órgano debería ser considerado corrupto y antidemocrático a todas luces, por lo que debería ser invalidado como uno de los tres pilares de la democracia o renovado de cargos y/o directrices.
En cuanto a la “agencia de protección de datos” es algo totalmente desconocido para mi y posiblemente para la sociedad, no sé cuales son sus funciones, sus limites, qué información es la que recogen del ciudadano y para qué la utilizan. Así que muchas gracias por la información (que investigaré). Ni qué decir tiene, que esta “agencia pública estatal” debería estar sujeta a la crítica e investigación ciudadana, como lo debe estar cualquier organismo público en una Democracia.
En fin y con esto acabo, si se atrevieran tocaros un pelo por tener el valor y coraje de denunciar lo que consideráis no está bien en nuestra democracia, por informar e intentar esclarecer esta oscura sociedad en la que vivimos y por demostrar honestidad y valor, quiero que a mi también me encarcelen porque yo suscribo lo que vosotros denunciáis. Eso si, en lo que a mi se refiere “cuidadín”, no soy de las que pongo la otra mejilla ante la injusticia, ni de las que se agachan ante el poderoso, ni de las que se dejan pisar.
La verdad y la honestidad es el único camino posible, y posiblemente el único al que no hay que temer.
Un abrazo a ambos.
November 16th, 2009 @ 5:06 pm
Respecto de la “Agencia Española de Protección de Datos”, he solicitado a un cliente que publique su caso aquí (con un link a su página web, en que lo explicará pormenorizadamente). Quedó en hacerlo.
En cuanto a la vulneración de los Derechos a las Libertades de Expresión e Información por parte del Poder Judicial, tengo incluso un asunto terrible que me afecta personalmente, pero que, ante lo habitual de las Querellas por Calumnias a la Autoridad que presentan Jueces CENSORES y CORRUPTOS, en general, dan buena cuenta los “medios de desinformación” diariamente. Acerca de mi “asunto”, pronto podré divulgarlo. Te mantendré informado.
Un abrazo.
November 17th, 2009 @ 9:59 am
Artículo 20. Puntos 1 y 2(Constitución Española de 1978 )
1. Se reconocen y protegen los derechos:
a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.
c) A la libertad de cátedra.
d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.
2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.
November 18th, 2009 @ 11:34 pm
Si se consigue (advierto que es difícil) pasar por alto lo chabacano y grosero del texto, se pueden encontrar informaciones con apariencia de realidad, que si alguien las puede confirmar, quizás podrían resultar de algún interés.
Vuelvo a advertir del mal gusto que exhibe el autor del post, cuya dirección es
http://blogs.putalocura.com/matrix/?p=330
Saludos.
November 20th, 2009 @ 2:50 am
Estimada MD:
No te preocupes. El sistema tiene mil maneras de neutralizar cualquier crítica que se le haga, por muy razonable que sea. Hoy ya no manda a nadie a prisión por opinar con libertad, porque el país entero es como un gran campo de concentración donde se nos mantiene cautivos. Sólo que la cautividad es voluntaria por parte de la mayoría que guarda silencio.
¿Te das cuenta de lo entretenido que anda el personal con el secuestro del atunero o lo del espionaje de nuestras telecomunicaciones? Pan y circo, ha sido siempre la receta del despotismo para engañar a los incautos. Aunque al gobierno le quedan pocos recursos para seguir dando pan a los que no tienen trabajo, nunca le faltarán para entretener su hambre con diversiones.
Mientras los pueblos no despierten de su letargo y se decidan a exigir el derecho a autogobernarse, nuestras proclamas democráticas equivaldrán a predicar en el desierto o a escribir en el agua. Lo que no obsta para que sigamos cumpliendo con nuestro deber: decir lo que pensamos, gritar la verdad.
Un cordial saludo.
November 20th, 2009 @ 10:06 am
Estimado Jesús Nava, yo tampoco entiendo donde están las protestas de los cinco millones de parados (las del resto de la sociedad dormida y egoísta las puedo adivinar). No comprendo que cinco millones de personas adultas y sanas estén en sus casa conformándose con la caridad estatal del paro y otras ayudas o comiendo en comedores sociales, en vez de estar organizándose y gritando en la calle contra el gobierno responsable. Es un misterio.
Por otro lado el pan y circo del atunero y el sitel les está funcionando de maravilla. No hay debate, periódico etc., en el que no se hable de ello ¡con la que nos está cayendo!, pero así se entretiene a las ovejas camino del matadero.
No me preocupa en absoluto decir lo que pienso, de hecho lo hago allí donde voy, para decir lo “políticamente correcto” mejor me quedo callada . Es difícil mantener una conversación con las ovejas, no se puede, por eso dicen de mi que “no hablo por no pecar”, ¡qué error!, no hablo porque con las ovejas no se puede hablar, solo balar. De hecho cuando hablo mis compañero de trabajo (no tengo eso que llaman vida social) parece que se asustaran, así que prefiero callar.
Eso si, si alguien intenta hacerme daño a mi o mis seres queridos, muerdo. Va en mi naturaleza. Prefiero morir matando, que sufrir en silencio, metafóricamente hablando (por si alguna ameba me lee y malinterpreta mis palabras).
Querido Jesús Nava, no sueñes con que la sociedad actual, educada para ser corderos obedientes, intenten otra cosa distinta que buscar líderes a los que obedecer. Pensar por si mismo es algo que aún no se pone en práctica. El cerebro humano, en general, debe tener telarañas de no usarlo.
Un cordial saludo.
http://www.youtube.com/watch?gl=ES&hl=es&v=L7OjAm6—c
November 21st, 2009 @ 6:53 am
El problema, querido Jesús Nava, es que cuando alguien, muy esforzadamente, consigue haer oir su voz contra las injusticias del Poder, ese poder es ejercido.
Y a aquél se le silencia, primero (y sí, con serio riesgo de acabar injustamente en prisión), y luego se le desacredita (y aquí, de nuevo, con serio riesgo de acabar injustamente en prisión)y humilla públicamente (y de nuevo, con serio riesgo de acabar injustamente en prisión), todo ello de manera igualmente injusta.
Y, para el Poder, el problema se solucionó, mientras que para los Ciudadanos, el problema es todavía peor.
Espero volver otro día sobre la cuestión.
Saludos.
November 21st, 2009 @ 10:21 am
Estimado Jesús Díaz:
No tengo ninguna duda de que cualquiera que se las tenga tiesas con alguno de los poderes del Estado, sobre todo el Judicial/Policial, pueda acabar maltratado y en la cárcel.
Yo desconfío, a ciencia y conciencia, de los tres poderes del Estado, porque son los poderes del despotismo político y jurídico que rigen nuestras vidas al completo. Estamos viviendo bajo la tiranía del Estado Providencia que vela por nosotros a la manera de un dios tutelar. Y claro, como es propio de los dioses, no se conforma con gobernar nuestros cuerpos, pues penetra hasta en la intimidad de nuestras conciencias para domesticarlas.
Cuando alguien me habla del peligro de la biotecnología y de la clonación, siempre digo que a mí lo que realmente me preocupa es la clonación mental de la gente, culta o inculta, rica o pobre, gobernantes o gobernados: todos piensan igual, todos son igual de serviles con el Poder, todos tienen la superstición del Estado, todos llaman libertad a esta abyecta esclavitud. ¿Acaso hay que ser un Spinoza para entender “que es totalmente contrario a la libertad de todos adueñarse del libre juicio de cada cual mediante prejuicios o coaccionarlo de cualquier forma”?
Por eso, no podemos ir por la vida en plan Llanero Solitario, amigo mío. El derecho de uno solo no es derecho alguno, es una fantasía sin posibilidad de realización efectiva. O nos asociamos en serio, es decir, políticamente, o lo de hacer política por cuenta propia será siempre un suicidio civil. Y, en Europa al menos, andar con protestas en la calle o caceroladas desde las ventanas de nuestras casas, es puro flolklore político.
La única esperanza de libertad y justicia, bajo un sistema corrompido, es una mayoría honrada que acceda al Legislativo para liberar el gobierno, y devolvérselo al pueblo, su único legítimo propietario, el único depositario seguro de las arcas y los poderes del Estado.
Pero, si el pueblo mismo, especialmente su clase más ilustrada, está cagado de miedo y no se atreve a decir esta boca es mía, y si los sedicentes demócratas o republicanos temen al pueblo, ¿qué se puede hacer sino seguir diciendo la verdad y esperar tiempos mejores? Yo sé que tú no lo crees, pero mucha gente, en el fondo, piensa que esto del Poder es una broma, y que pueden jugar con él a darse revolcones (bloggeros indignados, abstención electoral, voto en blanco, recogida de firmas, contenciosos administrativos, manifestaciones, etc.), como con un monstruito bonachón, y que llegado el caso se va a dejar ganar, para divertirnos.
Por eso, te dije también en otra ocasión que con el Poder no se puede ir en plan Mahatma. Estamos en guerra contra los déspotas y el despotismo, contra ambas cosas. Y ellos estarán encantados de que pongamos, como gilipollas, la otra mejilla. Así nos pueden zurrar a placer en ambos carrillos. ¿O crees que los sicarios del despotismo estatista y estatalista se van a compadecer de sus víctimas?
Un abrazo.
November 21st, 2009 @ 8:11 pm
Querido Jesús, cada vez me encuentro más cercano a tu postura. Aunque también siento que lo que nosotros pensamos -sabemos- todos lo piensan-saben. Todavía espero que ese “valor grupal”, colectivo, llegue. Y pronto.
Aún así, insisto, tu visión me parece, cuanto menos, tan correcta como la que, a duras penas, todavía mantengo (quizás en puro ejercicio de voluntarismo).
Un fuerte abrazo.
November 22nd, 2009 @ 5:58 am
Quizás, la realidad sea que, en este Mundo Global de hoy, existan dos tipos de personas; aquéllos que tienen correo electrónico, pagan en Dólares o Euros, …, entre los que nos encontramos los europeos (también los españoles, claro), y el vasto grupo de los excluídos, víctimas de los visados, la absoluta pobreza, sujetos a la ayuda humanitaria, … Que son los demás.
La injusticia de tal efectiva división, es tan patente, que daña la visión de cada español. Por eso su ceguera. Nuestra ceguera. Hay cosas que verlas hace daño. Reacondicionamos nuestros circuitos neuronales y cegamos esa visión angustiosa, de la que somos, y nos sentimos, culpables.
Pero ese reacondicionamiento neuronal, es físico, no espiritual. Y el dolor de la tragedia viene del espíritu, del Mundo de las Ideas; de nuestra parte trascendente.
Estamos ante un hecho patente: El miedo, las ansias irracionales de lograr seguridad, atenazan nuestras vidas, y nos colocan en manos de los desalmados que detentan el Poder Político (que tiende a la corrupción, por naturaleza).
Y eso es así, por tanto que el Poder Político tiene como esencia La Violencia. Más aún, EL MONOPOLIO DE LA VIOLENCIA ESTATAL.
Participar en ese juego político, de alguna manera, tiene el riesgo de vencer y verte obligado a gestionar la Violencia Estatal.
Creo que ese no es el camino (salvo que el destino sea la corrupción, pues corrupción y poder político son una misma realidad, quieras o no; al menos “este” modelo de Poder Político).
¿O si?
Espero una chispa de Luz que ilumine mi intuición y me dirija a una conclusión.
Entre tanto, …, me apunto al concepto de Asociación que, como nos has recordado, afirmaba Tocqueville:
“no hay nada que la voluntad humana desespere de lograr por medio de la libre acción del poder colectivo de los individuos. Una asociación consiste únicamente en la adhesión pública de un cierto número de individuos a tales o cuales doctrinas, y en el compromiso que contraen de contribuir en determinada forma a hacerlas prevalecer. Así, el derecho de asociación casi se confunde con la libertad de prensa; pero ya la asociación posee un poder mayor que la prensa. Cuenta con sus partidarios y los compromete a su causa. Estos aprenden a conocerse unos a otros, y su ardor se acrecienta con el número. La asociación reúne en un haz los esfuerzos de los espíritus divergentes, y los impulsa con vigor hacia un fin claramente indicado por ella. El segundo grado en el ejercicio del derecho de asociación es el de poder reunirse. Cuando a una asociación política se le deja situar focos de acción en puntos importantes del país, su actividad y su influencia se amplifican y extienden. Allí los hombres se ven, se maquinan medios de ejecución, las opiniones se despliegan con esa fuerza y ese calor que jamás puede alcanzar el pensamiento escrito”.
Saludos.
November 22nd, 2009 @ 6:14 am
http://www.redcientifica.com/doc/doc200205150001.html
Una de valores (y no de bolsa)
Mikel Ugarte
Los carriles del progreso se montan sobre la idea de provecho, o lo que es lo mismo, del bienestar. Pero, ¿en qué consiste el bienestar? ¿Qué entiende el hombre contemporáneo por “estar bien”?.
El “estar bien” para los actuales rectores del mundo y para la mayor parte de los humanos, consiste, tanto a nivel comunitario como a niveles individuales, en disponer de dinero para cosas. Sin dinero no hay cosas y sin cosas no es posible “estar bien” en nuestros días. El dinero se erige así en símbolo e ídolo de una civilización. El dinero se antepone a todo; llegado el caso, incluso al hombre. Ante la oportunidad de multiplicar el dinero, los valores que algunos aun respetamos, son sacrificados sin vacilación.
La eficacia, la producción espectacular, o lo que es lo mismo, el dinero se antepone igualmente a la integridad y la dignidad humanas. Este error de enfoque ha venido a convertir al ser humano en una pieza mas -e insignificante- de este ingente mecanismo que hemos montado. La tecnocracia no casa con eso de los principios éticos, los bienes de la cultura humanista y la vida de los sentimientos. En el siglo de la tecnología, todo eso no es sino letra muerta. La idea de Dios, y aun toda aspiración espiritual, es borrada en las nuevas generaciones. Encarados a esta realidad, nada puede sorprendernos que la corrupción se enseñoree de las sociedades modernas. El viejo y deplorable aforismo de que cada hombre tiene su precio alcanza así un sentido literal, de plena y absoluta vigencia, en la sociedad de nuestros días.
El desarrollo humano no es sino un proceso de decantación del materialismo sometido a una aceleración muy marcada. Al teocentrismo medieval y al antropocentrismo renacentista ha sucedido un objeto- centrismo que, al eliminar todo sentido de elevación del hombre le ha hecho caer en la abyeccion y la egolatría. Con el dinero, y tal vez incubada en él, la ambición de poder, la dominación.
Tal anhelo de dominación se manifiesta en las relaciones individuo a individuo, de Estado a individuo y de Estado a Estado donde en la cúspide de la pirámide podemos colocar a los EE.UU.. Señalar tres características de estos tiempos.
Pan y circus
Mayor preocupación que hacer justicia ha sido para los gobernantes buscar la manera de entretener al pueblo para que no la pida, esto es, para que no alborote, para que no de guerra. La era supertécnica ha venido a descubrir que también existen juguetes para entretener a los adultos y borrar de sus mentes cualquier idea de participación y responsabilidad.
La televisión “el juguete” por antonomasia, merced al cual el pueblo no solo no piensa, sino que incluso facilita la posibilidad de conducir su pensamiento, de hacerle pensar lo que nosotros queremos que piense. Así el interés por su juguete acaba por enervar en el hombre otros intereses superiores.
La alineación se produce entonces como fenómeno general y masivo. Mas si esto, hasta cierto punto, es comprensible, no lo es, en cambio, que admitamos que esta inhibición se fomente desde arriba, mediante el control de este juguete (TV, prensa, radio…), único alimento espiritual de un elevadísimo porcentaje de seres humanos. La difusión de consignas, la eliminación de la critica, la exposición triunfalista de logros parciales o insignificantes y la misma publicidad subliminal, van moldeando el cerebro de millones de televidentes que, persuadidos de la bondad de un sistema, o simplemente fatigados, pero, en todo caso, incapacitados para pensar por su cuenta, terminan por hacer dejación de sus derechos cívicos, encomendando al Estado-Padre hasta las mas pequeñas responsabilidades comunitarias. El hombre de esta manera, se despersonaliza y las comunidades degeneran en unas masas amorfas, sumisas, fácilmente controlables desde el poder concentrado en unas pocas manos.
El gran hermano
El ansia de poder de unos hombres sobre otros, la obsesión de control de las palabras de los súbditos por parte de los gobiernos, hace tiempo que desbordaron resortes tan primarios como la censura de correspondencia y la intervención telefónica.
La LSSI y Echelon
(http://www.geocities.com/mugartexxi/echelon.htm) son una realidad, el hombre actual se sabe vigilado o, lo que quizás es peor, siente sobre sí la posibilidad de ser vigilado. En este punto, la técnica viene haciendo autenticas maravillas.
El afán de dominación del hombre sobre el hombre y de la organización sobre el hombre no se para en barras. Por otro lado, el vació, cada día más profundo, entre la técnica y la ley, acrecienta nuestro desvalimiento al tiempo que aumenta el desasosiego y el miedo.
La UNESCO recomienda a los Estados la asunción de unas normas base para la formulación de un código internacional que proteja el derecho a la vida privada. Pero uno se pregunta, lleno de zozobra y ansiedad: ¿No serán los Estados los primeros interesados en tolerar tales aberraciones si el uso de las herramientas mencionadas viene a consolidar su autoridad y su poder?
La perdida de “burujabetza”
La burujabetza que afecta a cuestiones de soberanía, libertad y derechos humanos no es un valor en sí mismo, solo tiene valor en la medida que refuerza la libertad y los derechos de las personas. Los pueblos son sujetos de derechos derivados de los derechos de las personas, algo a lo que se opone la doctrina oficial, la doctrina del poder tanto en el ámbito político como en el socioeconómico que prefiere reducir a la población a su papel adecuado de espectadores patéticos, pasivos y obedientes.
Este poder global concentrado tiene su centro principal en EE.UU. y tiene distintos nombres dependiendo de que aspectos de la soberanía y la libertad se tengan en mente.
Así pues, algunas veces se le llama Wall Street/Departamento del tesoro, OTAN, Organización Mundial del Comercio, CIA ,Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional… una trama de mega corporaciones, a menudo vinculadas entre sí por alianzas estratégicas que administran la economía global que tiende hacia el oligopolio en la mayoría de los sectores y que se apoya considerablemente en el poder estatal para socializar los riesgos y sojuzgar a los elementos recalcitrantes.
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Bibliografía
Un mundo que agoniza
Miguel Delibes
Plaza y Janes editores. ISBN.- 84-01-42286-8
Estados canallas
Noam Chomsky
Ediciones Paidos. ISBN.- 84-493-1152-7
El poder en la sombra.
La globalización y la muerte de la democracia.
Noreena Hertz
Planeta. ISBN.- 84-08-04279-3
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© Copyright 2002 Mikel Ugarte.
© Copyright 2002 REDcientífica.
Todos los derechos reservados.
November 22nd, 2009 @ 11:43 pm
Estimado Jesús Díaz:
Gracias por el texto de Mikel Ugarte, que, como habrás visto, he publicado en portada.
Y por tus comentarios. Créeme que, cuando insisto en que la asociación política de la gente honesta y patriota, que quiera embarcarse rumbo hacia la libertad democrática, es imprescindible para que haya alguna posibilidad de éxito, no pretendo convencer a nadie para que lo haga: señalo el rumbo y propongo el flete de la embarcación; pero como no he conseguido la tripulación necesaria, seguiré con mis prédicas democráticas. Lo primero depende de los demás, pero esto sólo de mí.
Debes seguir manteniendo tu voluntad firme, si está basada en la razón y la experiencia, o en la intuición, modos de percepción que, bien usados, no se equivocan jamás. Pero, eso sí, no te obceques por mero voluntarismo, porque la voluntad sólo acierta algunas veces, y las más yerra.
Si yo hubiera decidido entrar en política, no tendría tengo ningún temor a contaminarme de la corrupción institucional y partidista. No porque me crea incorruptible, como Robespierre, sino porque es imposible que me seduzca aquello que aborrezco con toda mi alma: el poder de mandar sobre mis semejantes.
Aunque reconozco la razón que tenía Emerson al afirmar que “ningún disidente conduce su carro durante tres generaciones; indefectiblemente cae en las garras del poder”, ¿quién propugna tal disparate? Ni tres generaciones, ni dos, ni una. Un año o dos de trabajo representativo es más que suficiente para demostrar lo que un representante es capaz de hacer por el bienestar común; en ciertos niveles, podrían ser cuatro, y basta.
Por eso, yo concebí un movimiento integrado únicamente por ciudadanos, sin compromisos políticos previos, dispuestos a luchar por la instauración, en la sociedad, de una mentalidad democrática, y, en el Estado, de una democracia política como la que propugnaba Jefferson para los Estados Unidos. Este ideal puede exigir la dedicación de una vida entera, pero la representación política, si llega el caso, debe ser breve, brevísima (“Lo bueno, si breve, dos veces bueno; lo malo, si breve, menos malo.” GRACIÁN), para evitar la deslealtad de los representantes. Y, luego, cada uno a su casa, a su oficio o profesión, imitando al gran político virginiano, que se retiró voluntariamente, después de dos períodos presidenciales extraordinarios, a su finca, para cultivar alfalfa y fabricar clavos.
Y como meterse en cualquiera de los partidos políticos existentes equivale a entrar en una casa de lenocinio para buscar una mujer honesta, es por lo que venía propugnando la creación de uno nuevo: honesto, patriota, democrático, pero entre la gente honrada, sencilla y valiente. Y esta tarea debería ser facilísima, porque no busco héroes, ni mártires, ni eminencias intelectuales que hablen inglés (como reclaman constantemente los pijos liberales), sino simples ciudadanos deseosos de hacer algo por su propia libertad y dignidad.
Pero también te digo que, como no lo he logrado, debo haberme equivocado. No hay injusticia en que un pueblo se resigne a elegir a sus amos cada cuatro años, y quiera vivir esclavo. Lamento, eso sí, que los españoles tengan tan bajo concepto de sí mismos. Pero yo seguiré -como estoy seguro de que haces tú- viviendo para la verdad, la única forma en que he querido vivir siempre.
Un abrazo.
P.D.- Enhorabuena por tu sonado éxito en favor de la justicia. El sistema, siempre lo he dicho, tiene grietas que lo hacen vulnerable. Hay que seguir hiriendo al Gran Leviatán: no es inmortal. Hasta un joven pastorcillo, como David, fue capaz de derribar, con una honda y una piedra, a todo un aguerrido y temible gigante.