EL ODIO RELIGIOSO, por Baruch de Spinoza
“El odio se incrementa con un odio recíproco y, en cambio, puede ser destruido por el amor, de suerte que el odio se transforme en amor. Quien quiere vengar las ofensas mediante un odio recíproco vive, sin duda, miserablemente. Quien, por el contrario, procura vencer el odio con el amor lucha con alegría y confianza, resiste con igual facilidad a muchos que a uno solo, y apenas necesita la ayuda de la fortuna. Si vence, sus vencidos están alegres, pues su derrota se produce no por defecto de fuerza, sino por aumento de ella.”
* * * * * *
EL ODIO MÁS PROFUNDO
“El odio más profundo suele ser el odio teológico”.
EL ODIO SURGE DE LA IGNORANCIA Y LOS PREJUICIOS
“El odio al ser justo lo contrario del amor, surge del error que procede de la opinión. Surge también del simple testimonio, como lo vemos en los turcos contra los judíos y cristianos, en los judíos contra turcos y cristianos, en los cristianos contra judíos y turcos, etc. ¡Cuán ignorante es, en efecto, la gran masa de todos estos acerca de la religión y las costumbres de los otros!”
EL JUDAÍSMO, UNA SEGUNDA NATURALEZA
“El amor de los hebreos a la patria no era, pues, simple amor, sino piedad, que junto con el odio a las otras naciones, era fomentada y alimentada mediante el culto diario, hasta el punto de convertirse en una segunda naturaleza.

Debió surgir en ellos un odio permanente, que arraigó en su interior más que otro ninguno, puesto que era un odio nacido de una gran piedad o devoción y tenido por piadoso, que es el mayor y más pertinaz que puede existir. No faltaba, además, la causa habitual, que siempre suele encender sin cesar el odio, a saber, su reciprocidad, puesto que las otras naciones no pudieron menos de corresponderles con el odio más terrible”.
LA IGLESIA CATÓLICA, MUY POLÍTICA Y LUCRATIVA PARA MUCHOS
“El orden de la Iglesia Romana, que usted tanto elogia, confieso que es político y lucrativo para muchísimos, y yo no creería que hubiera otro más adecuado para engañar a la plebe y para subyugar a los espíritus humanos, de no existir el orden de la Iglesia Mahometana, que lo aventaja con mucho. Ya que, desde la época que comenzó esta superstición, no surgió ningún cisma en su iglesia.
Deseche esa mortífera superstición y reconozca la razón que Dios le ha concedido y cultívela, si no quiere ser contado entre los brutos. Deje de llamar misterios a los errores absurdos, ni confunda torpemente las cosas que nos son desconocidas o que aún no hemos descubierto con aquellas que se demuestran que son absurdas, como lo son los horribles secretos de esa iglesia que, cuanto más repugnan a la recta razón, más cree usted que trascienden al entendimiento”.
SI MAHOMA SUPRIMIÓ LA LIBERTAD, FUE UN IMPOSTOR
“Dice que no me queda ningún argumento para demostrar que Mahoma no fue un verdadero profeta. Incluso intenta probarlo a partir de mis opiniones, siendo así que de ellas se sigue claramente que fue un impostor, puesto que él suprime de raíz aquella libertad que la religión universal, iluminada por la luz natural y profética, concede y yo he probado que se debe conceder a toda costa. Y aunque así no fuera, ¿estoy yo obligado, pregunto, a probar que alguien es un falso profeta?
Por lo que respecta a los mismos turcos y a los demás pueblos, si adoran a Dios mediante la práctica de la justicia y del amor hacia el prójimo, creo que ellos poseen el espíritu o mente de Cristo y se salvan, cualquiera que sea la opinión que, por ignorancia, tengan sobre Mahoma y sus oráculos”.
CRISTIANOS, JUDÍOS, MUSULMANES, PAGANOS… ¿EN QUÉ SE DIFERENCIAN?
“Me ha sorprendido muchas veces que hombres, que se glorían de profesar la religión cristiana, es decir, el amor, la alegría, la paz, la continencia y la lealtad a todos, se atacaran unos a otros con tal malevolencia y se odiaran a diario con tal crueldad, que se conoce mejor su fe por estos últimos sentimientos que por los primeros.
Tiempo ha que las cosas han llegado a tal extremo, que ya no es posible distinguir quién es casi nadie –si cristiano, turco, judío o pagano-, a no ser por el vestido y el comportamiento exterior, o porque frecuenta esta o aquella iglesia o porque, finalmente, simpatiza con tal o cual opinión y suele jurar en el nombre de tal maestro. Por lo demás, la forma de vida es la misma para todos.
Al investigar la causa de este mal, me he convencido plenamente de que reside en que el vulgo ha llegado a poner la religión en considerar los ministerios eclesiásticos como dignidades y los oficios como beneficios, y en tener en alta estima a los pastores. Pues, tan pronto se introdujo tal abuso en la iglesia, surgió inmediatamente en los peores un ansia desmedida por ejercer oficios religiosos, degenerando el deseo de propagar la religión divina en sórdida avaricia y ambición.
De ahí que el mismo templo degeneró en teatro, donde no se escucha ya a doctores eclesiásticos, sino a oradores, arrastrados por el deseo, no ya de enseñar al pueblo, sino de atraerse su admiración, de reprender públicamente a los disidentes y de enseñar tan sólo cosas nuevas e insólitas, que son las que más sorprenden al vulgo.
Fue, pues, inevitable, que surgieran de ahí grandes controversias, envidias y odios, que ni el paso del tiempo ha logrado suavizar”.
* * * * * *
SPINOZA, Obras completas, 1632-1677. Alianza Editorial.
7 comentarios »
RSS feed for comments on this post. TrackBack URI
Deje su comentario.
Line and paragraph breaks automatic, e-mail address never displayed, HTML allowed: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
November 22nd, 2006 @ 12:30 am
[...] Abogo, pues, abiertamente por una filosofía religiosa y una religión filosófica. Que yo distinga, como es obligado hacerlo, la religión de las confesiones religiosas que la falsean o corrompen y procure diferenciar la filosofía de las escuelas filosóficas que la complican o confunden, no resta ni un ápice de certeza a mi convicción de que, sin la unión con lo divino, la mente humana no alcanzará jamás la dicha inefable de la libertad completa y que, sin racionalidad filosófica, la religión derivará siempre en vano misticismo o peligrosa superstición. [...]
February 18th, 2007 @ 7:04 pm
[...] lo largo de la Historia, la superstición, sea judía, cristiana o musulmana, “ha provocado numerosos disturbios y guerras atroces, ya [...]
May 2nd, 2007 @ 12:44 am
Creo que el odio hacia la religion viene de la confusion y la inseguridad, ya que a veces sueles ser engañado por éstas; lo mejor es alejarte de ellas y tener tus propias creencias.
May 23rd, 2007 @ 9:55 pm
Cuando alguien ignora en lo que esta metido, llamese una maña, un paradigma respecto a una idea, entonces se produce una desconfianza, se produce un odio, el mal entender y malinterpretar las cosas y no ir más allá de las palabras produce temor, entoces se enciende el odio. Sería infantil creer que todo en el universo es relativo, sería un caos. Las leyes de la gravedad son lo que son, varían de fuerza, pero a fin de cuentas son lo que son; no todas las opiniones son correctas, pero ¿pueden ser válidas? A fin de cuentas nada que atente contra la integridad humana puede ser justificable. El dinero no es malo, solo si el individuo lo utiliza para el mal.
August 23rd, 2007 @ 10:51 am
[...] hay odio más cruel y profundo que el odio religioso, aunque el odio ideológico le vaya inmediatamente a la zaga y compita con él por el primer [...]
August 28th, 2007 @ 12:48 am
es una vaina complicada de entender
y creo q dali estava loko para hacer
esos dibujos tan raros
bueno
BYE
October 1st, 2009 @ 6:57 pm
qe es un tema no tan bueno no me guta mucho apesta